Un inquietante episodio de inseguridad mantiene en vilo a comerciantes y vecinos de Ciudad Jardín, en el partido bonaerense de Tres de Febrero.
Un hombre que actúa como un verdadero pirómano volvió a atacar el mismo comercio por segunda vez en lo que va de 2026, utilizando el mismo método y dejando una creciente sensación de impunidad.
El ataque quedó registrado por las cámaras
El hecho ocurrió durante la madrugada, cuando un hombre se acercó hasta la persiana metálica de un local comercial portando un bidón blanco. Según puede observarse en las imágenes de seguridad que emitió la señal de noticias TN, el sospechoso roció el frente del negocio con combustible y luego provocó el incendio.
La secuencia fue tan violenta que las llamas terminaron alcanzándolo a él mismo antes de que emprendiera la fuga. A pesar de ello, logró escapar corriendo y desaparecer de la escena. Todo quedó registrado por las cámaras instaladas en el lugar.
Lo más alarmante es que no se trata de un episodio aislado. El mismo comercio ya había sido blanco de un ataque similar en marzo de este año. En ambos casos, el modus operandi fue prácticamente idéntico, por lo que las sospechas apuntan a que se trata del mismo autor.
Dos ataques en menos de tres meses
La reiteración del hecho profundizó la preocupación de la víctima y de quienes desarrollan actividades comerciales en la zona. Sufrir dos incendios intencionales en menos de tres meses no solo implica pérdidas económicas, sino también una enorme incertidumbre respecto de la posibilidad de nuevos ataques.
La propietaria del comercio atraviesa una situación especialmente compleja. Además de afrontar las consecuencias sobre su fuente de trabajo, debe responder por los daños ocasionados en el inmueble que alquila.
La falta de respuestas concretas por parte de las autoridades alimenta la angustia. Las imágenes muestran al agresor actuando a cara descubierta y con total tranquilidad, pero hasta el momento no fue identificado.
Un sospechoso que sigue libre
Tanto la Policía como la Justicia cuentan con los registros audiovisuales del ataque. Sin embargo, pese a la claridad de las imágenes, el hombre continúa sin ser localizado ni detenido.
Entre los comerciantes crece el temor de que el atacante vuelva a actuar. La principal preocupación es que, al no conocerse su identidad ni sus motivaciones, cualquier local de la zona podría convertirse en un nuevo objetivo.
Mientras la investigación avanza sin resultados visibles, el caso volvió a poner sobre la mesa la problemática de la inseguridad en Tres de Febrero. Los vecinos reclaman mayores respuestas y medidas concretas ante una situación que, lejos de resolverse, suma preocupación cada vez que aparece una nueva imagen del misterioso incendiario.

