Un llamado al 911 que en principio hablaba de un suicidio terminó destapando un femicidio en el partido bonaerense de Tigre. Un jubilado de 78 años quedó detenido acusado de haber asesinado a su pareja, una mujer de 31 años nacida en República Dominicana.
El hecho ocurrió dentro de una vivienda de la calle Elberth al 3200, en la localidad de El Talar. Cuando los efectivos policiales ingresaron a la casa encontraron a Luisa María De Los Santos recostada sobre la cama, con una herida de arma de fuego y rodeada de sangre. A su lado había un rifle calibre .22.
En el lugar estaba su pareja, Julián Contreras, quien aseguró que la mujer se había quitado la vida utilizando un arma perteneciente a su hijo. Sin embargo, la escena no convenció a los investigadores y rápidamente comenzaron a surgir dudas sobre su relato.
8M: las más de 100 razones para que en 2026 tampoco sea un día festivo
La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción de Género de Tigre, que ordenó pericias sobre el cuerpo de la víctima y un análisis detallado del lugar donde fue hallada.
Los primeros informes de los especialistas indicaron que la mujer llevaba varias horas muerta y que la herida que presentaba no coincidía con la mecánica de un suicidio. A esto se sumó otro dato clave: los peritos detectaron que el escenario había sido manipulado antes de la llegada de la policía.
Con estas conclusiones preliminares, la fiscalía ordenó detener a Contreras, acusado de “homicidio triplemente calificado por el vínculo, por razones de género y por el uso de arma de fuego”, una figura que encuadra el hecho como femicidio.
En paralelo, los investigadores también avanzaron sobre el origen del arma utilizada. Por ese motivo, Waldenar Contreras, hijo del sospechoso y dueño del rifle, fue imputado por “entrega ilegal de arma de fuego”, ya que habría facilitado el arma que terminó siendo utilizada en el crimen.

