Un ciudadano brasileño que era buscado por “abuso sexual de menores de edad y grooming” en el país vecino fue detenido por Interpol y la Policía Federal Argentina (PFA). El hombre de 63 años fue aprehesado mientras ejercía como taxista en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y en el Aeroparque Jorge Newbery.
La investigación se inició después de que en 2017 haya sido denunciado por “violación de niños vulnerables y seducción de sus hijastros” en la Policía Civil del Estado de Paraná, en la República Federativa de Brasil.
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Aun así, cuando quisieron llevar a cabo su detención constataron que se había profugado. De esta manera se generó un alerta roja nacional e internacional de Interpol.
Después de seis años y de una larga averiguación, se resolvió que el hombre trabajaba como chofer de remis de ciudadanos brasileros en ambos aeropuertos.
Además, oficiaba de traductor de portugués de manera particular en su domicilio de Monserrat.
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La causa quedó a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 4, a cargo del juez Ariel Lijo, que firmará su extradición y traslado a Brasil donde será juzgado por los delitos mencionados.
21 ALLANAMIENTOS EN 7 CIUDADES
La Dirección General de Aduanas realizó 21 allanamientos en siete localidades de Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba, en el marco de dos causas judiciales que desbarataron dos organizaciones dedicadas a la venta de mercaderías electrónicas y a importaciones simuladas de respiradores durante la emergencia sanitario.
En el primero de los casos, la Aduana realizó 14 allanamientos en forma coordinada en las ciudades de Rosario, Venado Tuerto, Rufino, San Lorenzo, Firmat y la cordobesa de Río Cuarto.
Los procedimientos se cumplieron por orden del Juzgado Federal de Venado Tuerto y del 3 de Rosario, con la intervención del fiscal Javier Arzubi Calvo.
La causa investiga organizaciones dedicadas a la venta de celulares y otras mercaderías electrónicas, ingresadas al país de contrabando y que eran vendidas en un showroom a través de redes sociales.
Los allanamientos fueron practicados por personal de la Dirección General de Aduanas conjuntamente con fuerzas de seguridad, con participación de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y Gendarmería Nacional.
Resultaron en el secuestro de 329 teléfonos celulares iPhone, 13 celulares de alta gama de otras marcas, 365 Termos marca Stanley, 55 productos electrónicos (fuentes gamer, máquinas para minería de datos, smartwatches, Macbooks e iMacs), 13 iPads, 6 iPods y 9.182 unidades de accesorios celulares.
Junto con los productos, valuados en más de $200 millones, se secuestró una importante cantidad de dinero en efectivo: USD 78.648, $5.062.830, € 1.900 y 54 reales, que serían producto de las maniobras investigadas.
Otros siete allanamientos en las ciudades de Rosario y de Buenos Aires, también por orden del juez Vera Barros, se dieron en el marco de una investigación en torno a importaciones simuladas de respiradores, efectuadas en plena emergencia sanitaria por el Covid-19, que otorgó beneficios a las importaciones de insumos vinculados con la salud.
La maniobra se habría realizado con el objeto de fugar 3 millones de dólares del país, para lo cual la firma importadora aportó documentación apócrifa y luego giró divisas adquiridas a valor oficial, sin cumplimentar con la importación declarada.
Los hechos fueron denunciados oportunamente por la Dirección General de Aduanas ante la Justicia.
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