Tras meses de búsqueda internacional, la Policía Federal Argentina detuvo en el conurbano bonaerense a un argentino acusado de integrar una banda que robó un banco en Uruguay. El sospechoso había roto el dispositivo de monitoreo electrónico, escapado del arresto domiciliario y era buscado por Interpol.
El arresto se concretó en Sarandí, partido de Avellaneda, donde efectivos de la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones de la PFA localizaron a Alberto Javier Casanova, de 30 años, sobre quien pesaba una Notificación Roja emitida por las autoridades uruguayas. La captura fue el resultado de un trabajo conjunto con la Oficina Central Nacional (OCN) Montevideo.
La causa se originó el 11 de agosto de 2025, cuando una organización criminal perpetró un asalto a una entidad bancaria en Uruguay. En el marco de esa investigación se realizaron allanamientos, se secuestraron armas de fuego y Casanova fue detenido. Sin embargo, la Justicia de ese país le concedió el beneficio de prisión domiciliaria, medida que el imputado violó al romper la tobillera electrónica y fugarse hacia la Argentina.
Tras confirmarse la evasión, Uruguay activó los mecanismos de cooperación internacional. Con esa información, la PFA desplegó tareas de inteligencia que permitieron ubicar al prófugo en una vivienda de la calle Villegas al 3700, donde finalmente fue arrestado.
El procedimiento contó con la intervención del Juzgado Federal de Primera Instancia de Quilmes y la Secretaría Penal N.° 1, que autorizaron la vigilancia y posterior detención con fines de extradición.
Según la acusación, Casanova está señalado como integrante de una organización delictiva, cómplice de hurto especialmente agravado, tráfico de armas de fuego y uso de armas durante el asalto. La Justicia uruguaya había dispuesto inicialmente el cierre de fronteras y el monitoreo electrónico, medidas que luego fueron reemplazadas por prisión preventiva a pedido de la fiscalía.

