No se hizo cargo. Gimnasia perdió otros dos puntos que tenía en la mano, pero Ariel Pereyra eligió qué parte de la responsabilidad asumir. Y no fue la suya. O lo fue a medias. “Se nos escapa el partido por una jugada puntual, no porque pusimos cinco defensores. Tenemos que trabajar mucho porque nos llegan poco y nos hacen goles”, dijo el DT en conferencia.
La realidad es que el Pata eligió poner sobre la mesa el resbalón de Steimbach ante Zalazar, antes de su decisión táctica de no agotar todas las instancias para liquidar el partido antes. Podrá decir, además, que Panaro falló dos sitauciones muy claras, que pudieron darle esa diferencia que evitar riesgos. Pero en definitiva, él también atentó contra eso.
Armar línea de cinco durante un partido suele ser un mensaje. Una cosa es hacerlo para defenderse ante un rival de la talla como Argentinos (incluso, a pesar de tener un hombre de más) y de visitante. Otra muy diferente es hacerlo ante un rival con pocos recursos como Banfield, y de local. Pareció, a todas luces, una medida exagerada a 20 minutos del final.
Incluso, la salida de Auzmendi, en su mejor partido en Gimnasia, también asoma como una mala decisión. Es cierto que buscó darle rodaje a Marcelo Torres, pero al delantero que marcó el 1 a 0 le venían saliendo todas y no supo aprovechar ese momento, por pensar más más allá de lo que estaba en juego. En definitiva, lo que pareció, al fin de cuentas, es que dio el partido por ganado antes de tenerlo ganado.
“Hoy perdimos dos puntos. Teníamos el partido controlado, salvo esa jugada poco fortuita del final. En el fútbol, cuando te descuidás y no hacés lo que tenés que hacer, la pagás”, fue otra de sus frases en la conferencia post empate. Y él, en definitiva, fue uno de los que “no hizo”. Porque bien pudo tomar otras decisiones que le marcaran al equipo el pulso de lo que estaba en juego.
El momento de hacerse cargo de lo que se pelea
Y acá, se abre otra ventana. Gimnasia perdió en estas fechas cuatro puntos que tenía en la mano. Y que lo pudieron ubicar en un lugar de privilegio en la anual y también en el Clausura (de hecho, si vencía a Banfield quedaba líder de su zona). Pero en definitiva, a la hora de hablar esa situación, Pereyra también jugó a la defensiva…
“Altibajos vamos a tener, pero nosotros nos enfocamos en el proceso. El año pasado jugábamos para evitar el descenso y hoy para entrar a las copas”, dijo. Nadie interpela el proceso. De hecho, con él en el mando, Gimnasia creció, ganó muchos partidos (muchos más de los imaginados) y hoy está donde está gracias a la impronta que el Pata le dio al equipo. Objetivamente induscutible.

Sin embargo, la comparación hacia atrás ya no lo ayuda. Gimnasia es otro al que peleaba el descenso. Ya no es su realidad. Ahora, está peleando arriba. Ahora, necesita ponerse otro traje, asumir las responsabilidades de luchar por un título, ya sea por la tabla anual o por los playoffs del Clausura. De hecho, si le ganaba a Banfield, ya se hubiera asegurado prácticamente un lugar en la Sudamericana. Por eso, llegó la hora de que el DT también se ponga en ese foco. Y no juegue a la defensiva en los hechos ni en las palabras…


