El Pincha construyó una ventaja clave ante Boca apoyado en la precisión en las jugadas preparadas, una faceta que terminó siendo determinante en el desarrollo del partido. El segundo tanto llegó tras una ejecución impecable desde la pelota detenida.
La acción nació en un córner bien trabajado por Estudiantes. Tobio Burgos se hizo cargo de la ejecución y metió un centro exacto al corazón del área. Allí apareció Leandro González Pírez, que ganó de arriba y conectó un cabezazo firme para establecer el 2 a 0.
El defensor, volvió a mostrar su fortaleza en el juego aéreo, capitalizando una floja respuesta defensiva de Boca y reafirmando el peso de la pelota parada como recurso ofensivo.
Antes, Santiago Núñez había abierto el marcador, lo que le permitió a Estudiantes jugar con mayor tranquilidad y manejar los tiempos del encuentro, sin renunciar a seguir atacando.

