Argentina no tiene rumbo y eso estaba claro previo a la Copa América. Y desde que llegó a Brasil y salió a jugar por el Grupo B demostró nuevamente que sufre ante cualquier situación que le generan los rivales y que le cuesta mucho gestar juego y lastimar.
Después de la derrota ante Colombia, el seleccionado Nacional llegó necesitado ante Paraguay y debió conformarse con el empate. Si bien buscó en el complemento, se llevó el punto por la aparición de Franco Armani.
El arquero le desvió un penal a Derlis González quien había sido derribado en el área por una tonta falta de Nicolás Otamendi. “Me saqué la bronca porque cada situación que nos generan los rivales son goles. Me descargué y más en un penal que era un momento decisivo”, dijo el responsable de darle una nueva vida a la Argentina.
“Sacamos un empate y tenemos que mentalizarnos para meter todo en el último partido. Tuvimos la pelota. Nos faltó profundidad. Jugamos mejor que el anterior partido pero nos sigue faltando en el final para poder convertir”, analizó Armani después del empate.

