Si te gusta recorrer y disfrutar de los paisajes, gastronomía y costumbres de las diversas zonas de la provincia de Buenos Aires, hay varios destinos que reciben a sus visitantes con hermosas vistas y actividades. De hecho, hay pueblos bonaerenses que esconden hermosas historias detrás de su origen y nombre.
La Subsecretaría de Turismo bonaerense recomienda conocer “lugares que cautivan la imaginación por su singularidad, su historia y el encanto de sus nombres. Destinos que a menudo resultan curiosos o incluso difíciles de pronunciar”. Conocé el origen de los parajes Los Pocitos, La Dulce y Energía.
Hermosas historias detrás del nombre de tres pueblos bonaerenses
Alejados de las rutas turísticas más conocidas, estos pueblos están repletos de leyendas, homenajes y relatos que conocer.
Los Pocitos, partido de Carmen de Patagones
Los Pocitos es un Pueblo Turístico que integra la Reserva Natural de Usos Múltiples Bahía San Blas, un humedal de unas 16.000 hectáreas compuestas por un conjunto de islas utilizado para la nidificación y migración de aves playeras como la Gaviota Cocinera y el Flamenco Austral.
Entre la zona rural y la playa, comenzó a ser conocida como localidad en la década del 30. Su nombre proviene de una estancia que se llamaba así porque en la tosca costera existían cinco pozos de agua con capacidad para doscientos litros cada uno, utilizados por los vecinos del pago y de las comunidades aledañas.
Víctor Speroni, propietario de este gran campo ubicado en el partido de Patagones, donó sus tierras y luego, el 23 de abril de 1959, Juan Ingelmo que fue uno de los primeros pobladores, presentó el plano de subdivisión en 313 lotes. Es por esa razón que se lo considera como el fundador del pago.
Su localización en una bahía anegada, hace que durante las mareas bajas el agua retroceda tanto que en ocasiones se pueden divisar bancos de ostras y por ello la producción ostrícola se convirtió en el motor económico del lugar.
Según indica el organismo bonaerense, en los 80, un ciudadano japonés las introdujo y cultivó pero se cansó de esperar buenos resultados y se fue. Al año empezaron a aparecer y al no tener un predador natural se reproducen por miles.
Actualmente, con un gran baile popular y espectáculos musicales, la comunidad celebra cada año el Festival Provincial de la Ostra donde se pueden degustar los mejores platos elaborados en base a este manjar.
La Dulce, inspirada en una laguna
Ubicado a 60 kilómetros al noroeste de Necochea, a La Dulce se llega por ruta 86 luego de un acceso de 7 kilómetros. Fue fundado como Nicanor Olivera, en homenaje al propietario de las tierras que conformaban parte de la estancia La Dulce, nombre inspirado en una laguna cercana.
En 1907 que este pequeño poblado tomó impulso gracias al ferrocarril del ramal Tres Arroyos-Tamangueyú-Lobería junto con las cesión de las tierras. “En 1997, La Dulce fue declarada pueblo solidario por la Càmara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires ya que en una campaña la mayoría de sus habitantes mostró interés por donar sus órganos”, contó Matías Sierra, secretario de Turismo de Necochea.
Actualmente, en la localidad viven 2500 personas y el balneario está sobre el río Quequén y es un punto turístico durante todo el año. Su Fiesta Tradicionalista de la Espuela y el Rebenque es famosa por las jineteada, desfiles criollos y bailes típicos.
El paraje energía, un homenaje de antaño
Energía es un paraje situado en la vera de la ruta nacional 228, cerca de la localidad Ramón Santamarina, Necochea. Fundado en 1910 con la llegada del ferrocarril y su nombre justamente rinde homenaje al pionero: un inmigrante español que según el pensamiento del momento se caracterizó por su fuerza, emprendimiento y valor.
Tras la creación formal de la estación de trenes se levantó un hotel, un almacén de ramos generales y una estación de servicio que duró poco debido a la escasez de vehículos que funcionaban en la época. En el lugar existen dos estancias históricas que en otros tiempos estuvieron abiertas al turismo: La Irene y La Otomana.
Se trata de un destino bonaerense conocido por su producción de miel para la exportación a cargo del apicultor Miguel Kressi, propietario de la empresa Apicultura M y C dedicada a la actividad desde hace 45 años.




