El Municipio de Rafaela, en la provincia de Santa Fe, anunció un fuerte incremento de las multas para los motociclistas que circulen con escapes libres. Según confirmó el intendente Leonardo Viotti, las sanciones podrán alcanzar los $4.500.000 y comenzarán a aplicarse a mediados de noviembre, luego de un período de adaptación de 15 días.
La medida apunta a reducir los ruidos molestos, mejorar la seguridad vial y ordenar la circulación en la ciudad. Para eso, las autoridades municipales intensificarán los controles y les darán tiempo a los propietarios de motocicletas para reemplazar los sistemas de escape modificados por los reglamentarios.
“Usar caños de escape libre es una moda que lamentablemente está haciendo mucho daño”, expresó Viotti. En ese sentido, reconoció que los controles y las multas que ya se vienen aplicando no fueron suficientes para frenar esta conducta: “Hacemos controles, hacemos multas, pero parece que no alcanza porque cada vez hay más”.
Cómo serán los controles y las multas en Rafaela
De acuerdo con lo anunciado, las infracciones podrán detectarse tanto mediante operativos en la vía pública como a través del sistema digital de fiscalización municipal.
El intendente remarcó que la iniciativa no tiene como finalidad aumentar la recaudación, sino modificar conductas y promover una convivencia más ordenada entre los vecinos.
“Tenemos que ordenar la calle, tenemos que cuidar a nuestros jóvenes”, sostuvo el jefe comunal al explicar los motivos de la decisión.
Además, aclaró que habrá un plazo de 15 días para que los motociclistas puedan realizar las modificaciones necesarias antes de que empiecen a regir las sanciones más elevadas. “No es recaudar. Te doy 15 días para que cambies el caño de escape, pongas el correcto”, explicó.
El objetivo: reducir los ruidos y mejorar la convivencia
Desde el Municipio señalaron que el endurecimiento de las sanciones busca combatir la contaminación sonora, respetar el descanso de los vecinos y prevenir situaciones de riesgo vinculadas con la circulación de motocicletas.
En ese marco, convocaron a los propietarios a revisar las condiciones de sus vehículos y realizar las adecuaciones correspondientes dentro del plazo establecido.
La iniciativa forma parte de una política de ordenamiento del espacio público, con la que el gobierno local busca reducir las molestias ocasionadas por los escapes modificados y avanzar hacia una circulación más segura.


