La bronca de los hinchas de Estudiantes tuvo como protagonista a Hernán Mastrángelo. En una jugada dentro del área de Instituto, Guido Carrillo terminó en el piso después de una sujeción de Leonel Mosevich. El árbitro dejó seguir y, desde lejos, agregó un gesto que encendió todavía más el enojo: señaló que el delantero se había tirado.
La secuencia tuvo un agarrón sostenido sobre Carrillo. Mosevich tomó al nueve de la cintura y mantuvo la sujeción mientras el delantero intentaba moverse para ir a cabecear. Sin soltarlo de la cadera, el defensor quedó detrás del atacante y, entre la fuerza del agarre y la posición de ambos, terminó provocando una especie de zancadilla que lo hizo caer.
Ese movimiento explica el derribo y sostiene el reclamo de penal de Estudiantes. Carrillo perdió el equilibrio condicionado por una marca que le impedía desplazarse con libertad. Sin embargo, Mastrángelo interpretó la caída como una simulación y lo expresó con una seña.
Con Instituto en ventaja por 1-0, Estudiantes se quedó sin la posibilidad de buscar el empate desde los doce pasos. A la discusión por la infracción se sumó el fastidio por la respuesta del juez: para los hinchas albirrojos, el gesto contra Carrillo agravó una decisión que ya consideraban equivocada.
Qué dijo Guido Carrillo sobre el arbitraje ante Instituto
Después del partido, Carrillo cuestionó la falta de límites ante el juego de Instituto, aunque evitó responsabilizar exclusivamente al arbitraje por el resultado. “No quiero caer en la queja o en la culpa, echarle la culpa al arbitraje por no haber sumado a tres, pero bueno, sabemos la forma que tiene de jugar Instituto”.
Sus palabras reflejaron el malestar por un desarrollo en el que Estudiantes terminó lidiando también con el fastidio. Pero una de las escenas que concentró la bronca fue la del área: Mosevich sujetando a Carrillo de la cintura, la caída y Mastrángelo, a la distancia, dando a entender que el delantero se había tirado.


