El peronismo bonaerense que parecía empezar a desandar un camino de tregua entre el Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires y La Cámpora, este fin de semana sumó un nuevo capitulo a una interna que agita el tablero político. Tras darse a conocer la tapa del del diario Clarín de este sábado actuó como un detonante inmediato ante la expresión del gobernador de no aceptar un candidato “a dedo” y reforzar la exigencia de definir las candidaturas en una PASO. La respuesta de los sectores alineados con Máximo Kirchner no se hizo esperar y derivó en acusaciones directas de “ingratitud” y “estupidez”, mientras desde el entorno del gobernador en La Plata respondieron con asombro e ironía ante la repentina credibilidad que el camporismo le otorgó al matutino.
La frase de la discordia: “Compitamos”
El origen del conflicto se remonta a una reunión reservada mantenida este jueves en la sede de la Gobernación en La Plata entre Axel Kicillof y un grupo de intendentes afines. Según la reconstrucción periodística que llegó a la portada del diario, el mandatario bonaerense enfatizó ante los jefes territoriales la necesidad de abrir el debate electoral a las urnas y abandonar las viejas prácticas de selección interna. “No puede me parece que el futuro de nuestro espacio dependa de decisiones tomadas a dedo o de acuerdos de rosca”, habría expresado el gobernador ante los intendentes, sumando un planteo directo: “Compitamos”.
Aunque la frase no nombraba de forma explícita a la ex vicepresidenta Cristina Fernandez de Kirchner, ni al líder del Frente Renovador, Sergio Masssa, la interpretación como un desafío a la lapicera del kirchnerismo duro reavivó una disputa de poder que venía gestándose con sordina, interrumpiendo un clima de relativa tregua institucional.
La reacción en bloque de La Cámpora: “Peor que la ingratitud es la estupidez”
El embate público desde las filas camporistas fue enérgico. El senador provincial Emmanuel Santalla fue el primero en salir al cruce a través de sus redes sociales con duras críticas hacia la actitud del gobernador.
“Parece que Kicillof se puso los pantalones largos, se hizo ‘hombre’ justo ahora, y cuando parecía que iba a desafiar a Magnetto, al círculo rojo, a la mafia judicial, juntó coraje y reunió a un grupito de Intendentes para decirles que está dispuesto a enfrentar a Cristina”, disparó Santalla.
El dirigente de Avellaneda le recordó además su llegada al Ejecutivo provincial, “les informó que no quiere más dedo, justamente ese dedo que lo hizo gobernador en el 2019 contra la opinión de todo el peronismo bonaerense. Peor que la ingratitud, es la estupidez”.
Sin perder oportunidad, Santalla hizo un recuento histórico de titulares con otros referentes políticos como protagonistas de desafiar el liderazgo de la ex mandataria, comparando al gobernador bonaerense con Alberto Fernández, Daniel Scioli y Florencio Randazzo.
A las descalificaciones se sumaron referentes centrales del armado de Máximo Kirchner, entre ellos el jefe del bloque de diputados bonaerenses, Facundo Tignanelli, y la ex titular de Anses, Fernanda Raverta. Esta última apeló a una metáfora para marcar posición, “cuando el sabio señala la luna, el necio mira el dedo. No perdamos de vista la luna, Axel. La luna es una Argentina libre, con los argentinos recuperando la vida que las políticas de Milei les están quitando”. En la misma línea, desde Quilmes, la intendenta Mayra Mendoza llegó a calificar el hecho como una maniobra divisoria dentro del espacio, lanzando que “no hay nada peor que un desleal”.
La respuesta de La Plata: “Sorprende que ahora le crean a Clarín”
Desde los despachos de la gobernación bonaerense salieron a desmentir categóricamente que Kicillof haya planteado un enfrentamiento personal en las urnas contra Cristina Kirchner o Sergio Massa.
“Es sorprendente que ahora le crean a Clarín. Raro”, señalaron a este medio colaboradores cercanos al gobernador. En La Plata argumentan que Kicillof se limitó a sostener una posición coherente con sus últimas intervenciones públicas —como la realizada semanas atrás en Avellaneda durante el plenario de su agrupación, Movimiento Derecho al Futuro (MDF)— sobre la importancia de proteger el instrumento de las primarias abiertas frente a las intenciones del Gobierno nacional de suspenderlas.
Asimismo, intendentes presentes en la reunión de La Plata respaldaron la versión del gobernador y restaron dramatismo a la contienda, aunque reconocieron la tirantez de fondo.
Las implicancias políticas: una batalla de fondo por el liderazgo y el 2027
Más allá de la anécdota del cruce mediático por una portada, el episodio expone la fractura estructural en la que se debate el peronismo y sus esquemas de poder. La confrontación marca el quiebre definitivo del modelo de conducción vertical que imperó desde 2011. Kicillof busca desligarse de la tutela política del kirchnerismo tradicional para construir un liderazgo propio, respaldado por la legitimidad territorial de la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires.
El armado federal de Kicillof con una gira institucional que llevó adelante este viernes a Jujuy para mostrarse junto al gobernador radical Carlos Sadir forma parte de su plan para nacionalizar su figura. En La Plata apuestan a tejer alianzas transversales con gobernadores y dirigentes provinciales, desmarcándose del cerco bonaerense que pretende imponerle La Cámpora.
Sin embargo, estas tensiones escalan con impacto directo en la legislatura bonaerense, pegando de lleno en la gobernabilidad. Con un bloque oficialista fragmentado, las leyes clave promovidas por el Ejecutivo —como el Presupuesto y la Ley Impositiva— quedan sujetas a negociaciones extremadamente complejas con la bancada alineada a Máximo Kirchner. Además, el escenario de cara al 2027 reaviva el el tablero de cara a las PASO. El debate sobre las reglas electorales deja en claro que el kicillofismo no está dispuesto a acatar una boleta única armada desde la conducción de Patria Grande o del PJ nacional. Exigir la vía democrática de las primarias es, en la práctica, la garantía que busca el gobernador para blindar su armado político y medirse en igualdad de condiciones de cara al recambio presidencial de 2027.


