La tensión entre el Poder Ejecutivo y el periodismo sumó un nuevo capítulo de máxima tirantez. La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) emitió un duro comunicado en el que rechazó enérgicamente los recientes ataques pronunciados por el presidente Javier Milei contra profesionales de la prensa y organizaciones de medios, ocurridos durante su intervención en la cena anual de la Fundación Faro.
Durante la velada, el mandatario lanzó virulentas apelaciones hacia los profesionales de la comunicación que investigaron e informaron sobre el denominado caso “$Libra”, expediente judicial del que el jefe de Estado había sido sobreseído formalmente tan solo un día antes. Lejos de dar por saldado el episodio tras el fallo a su favor, el Presidente volvió a tomar el micrófono para dirigir severos cuestionamientos hacia los comunicadores y medios que le dieron cobertura a la causa.
Una escalada de agresiones en el ámbito público
Desde la entidad que agrupa a los editores de medios del país advirtieron que esta nueva arremetida no representa un hecho aislado, sino que se enmarca dentro de una peligrosa “escalada” de agresiones verbales que se ha intensificado en las últimas semanas, un deterioro del clima institucional que ADEPA ya venía señalando con preocupación.
“La réplica, la refutación y la aclaración nunca deberían ser reemplazadas por el insulto y el agravio en una sociedad democrática que tolera el disenso y la crítica”, remarcó con firmeza la organización a través de sus canales oficiales.
Con esta postura, el organismo dejó en claro la diferencia fundamental entre el legítimo derecho de un funcionario público a defenderse o corregir informaciones y el uso del aparato institucional o discursivo para estigmatizar a los trabajadores de prensa. La pronunciación reabre el debate sobre las garantías para el libre ejercicio del periodismo y los límites del discurso oficial en el marco del respeto democrático.


