Javier Milei enfrenta un escenario de rechazo electoral que alcanza a casi seis de cada diez argentinos. Según el último Monitor de Opinión Pública de Zentrix Consultora, el 59,3% de los encuestados afirmó que jamás lo votaría en las elecciones presidenciales de 2027, frente a un 28,3% que aseguró que lo elegiría y otro 9% que consideró esa posibilidad.
El relevamiento se conoció en medio de la polémica por las dificultades de los hogares para llegar a fin de mes, un tema por el que el mandatario cuestionó públicamente a quienes difunden encuestas sobre los ingresos de la población.
El rechazo electoral convive con una aprobación de la gestión que mostró una leve recuperación durante septiembre, aunque sin revertir el balance negativo. La evaluación positiva del Gobierno pasó del 32,2% en agosto al 35,2% en septiembre, mientras que la desaprobación subió del 54,1% al 56,8%. En paralelo, la imagen positiva del Presidente se ubicó en el 34,9% y la negativa llegó al 58,5%.
La situación económica y la brecha entre clases sociales
Uno de los aspectos más marcados de la encuesta aparece al cruzar la evaluación presidencial con la autopercepción socioeconómica de los participantes. Entre quienes se identifican con la clase baja, el 72,9% desaprueba la gestión de Milei y apenas el 19,8% la aprueba.
La relación se invierte entre quienes se consideran de clase alta: el 58,8% respalda la gestión presidencial. En los sectores medios, la aprobación alcanza el 39,9%. Así, la distancia entre los extremos llega a 39 puntos porcentuales.
La imagen personal del Presidente también refleja esa brecha. Entre los encuestados de clase baja, el 69,2% tiene una opinión negativa de Milei y el 26,3% una positiva. Entre los de clase alta, la imagen favorable alcanza el 49%, mientras que la desfavorable se ubica en el 34,6%.
La edad y el género introducen otros matices. La imagen negativa del mandatario llega al 68,4% entre las mujeres y al 62% entre los mayores de 60 años. En el segmento de 18 a 39 años, la aprobación de la gestión alcanza el 42,5%, por encima del promedio nacional. Sin embargo, el 69,1% de ese grupo evalúa negativamente la situación económica del país.
Ingresos ajustados y endeudamiento
El panorama electoral se completa con los indicadores económicos del relevamiento. El 65,3% de los consultados señaló que sus ingresos alcanzan, como máximo, hasta el día 20 de cada mes. Dentro de ese grupo, el 18,5% dijo llegar hasta el día 15, el 13,5% hasta el 10 y el 6,9% hasta el 5. En contraste, el 24,2% afirmó que llega a fin de mes y el 9,8% aseguró que puede ahorrar.
Las dificultades para cubrir los gastos también se reflejan en el endeudamiento. El 56,2% manifestó haberse endeudado o haber solicitado algún crédito durante los seis meses anteriores al relevamiento. Entre quienes se identifican con la clase baja, el porcentaje asciende al 68,1%.
Entre las personas de menores ingresos que tomaron deuda, el 65,5% señaló que destinó esos recursos a necesidades básicas, como alimentos y atención sanitaria.
La percepción sobre los precios también muestra un amplio desacuerdo con los indicadores oficiales: el 67,1% considera que las cifras de inflación difundidas por el INDEC no reflejan adecuadamente los aumentos que experimenta en su vida cotidiana, mientras que el 81,8% afirma que su salario pierde frente a los precios.
Entre las principales preocupaciones, los ingresos y salarios encabezan las respuestas con el 50,1%, seguidos por la incertidumbre económica, con el 49,8%. Detrás aparecen el desempleo (40,9%), la corrupción (39,6%) y las tarifas de los servicios públicos (35,2%).
A su vez, el 61,5% evalúa negativamente la situación económica nacional, frente al 39,3% que considera mala su situación personal. En cuanto a las expectativas, el 57,4% se declara pesimista sobre el futuro de la Argentina y el 34,3% mantiene una mirada optimista.
El rechazo también alcanza a otros dirigentes
La encuesta también midió la predisposición electoral hacia otras figuras nacionales. Patricia Bullrich registra un 51,4% de encuestados que afirma que jamás la votaría, mientras que Axel Kicillof alcanza el 50,4% y Myriam Bregman, el 49,5%. La vicepresidenta Victoria Villarruel presenta un rechazo del 70,6%.
En el caso del gobernador bonaerense, el 27,1% aseguró que lo votaría con seguridad y el 20,7% dijo que podría hacerlo. Bullrich, por su parte, reúne un 17,1% de voto seguro y un 28,4% de voto posible.
El relevamiento se realizó mediante cuestionarios autoadministrados en línea, con una muestra ponderada por características sociodemográficas y antecedentes electorales. La consultora informó un margen de error teórico del 2,6%, aunque el diseño no probabilístico requiere cautela al interpretar las estimaciones.
De cara a 2027, la medición muestra un rechazo electoral mayoritario hacia Milei, especialmente marcado entre los sectores de menores ingresos, en un contexto de dificultades económicas y desaprobación de la gestión presidencial.


