Una serie de robos coordinados bajo la modalidad de maniobras relámpago sobre las veredas encendió las alarmas entre los comerciantes de la región. En un recorrido realizado por el móvil de La Cielo 103.5 encabezado por el cronista Nicolás Chillón para el programa Palabras más, palabras menos, conducido por Albino Aguirre, se recogió el testimonio de un verdulero afectado en la zona de calle 12 y 33 de La Plata.
El episodio se suma al antecedente directo ocurrido días atrás en la localidad platense de Los Hornos, donde un delincuente en moto sustrajo un cajón de morrones a plena luz del día.
Según registraron las cámaras de seguridad vecinas al comercio de 12 y 33, el sospechoso se acercó al frente del local, acomodó previamente el cajón de bananas expuesto en la vereda y aguardó sentado a metros del lugar hasta encontrar la oportunidad propicia para escapar con la mercadería a cuestas.
Los encargados descubrieron el faltante minutos después del cierre del mediodía e identificaron el modus operandi al revisar las grabaciones junto a los vecinos del barrio.
Este tipo de hechos reiterados reabrió el debate en la comunidad sobre el verdadero móvil detrás de las sustracciones: si se trata de un acto desesperado impulsado por el hambre o de una maniobra calculada para comercializar la mercadería en el mercado negro.
“Van directo a lo más caro”
Durante la entrevista radial, Jorge, dueño de la verdulería damnificada en calle 12 y 33, desmitificó que estos hurtos respondan únicamente a una necesidad alimentaria inmediata. “Lo que hacen es que no te roban simplemente un cajón de naranja. Saben… los tipos saben cuánto vale esa mercadería, entonces roban el morrón o la banana que están caros, van a lo más caro”, explicó el comerciante en los micrófonos de la emisora.
Al precisar el valor de la pérdida, Jorge destacó el severo impacto económico que provocan estos hechos en la rentabilidad cotidiana del negocio. – “¿Qué vale uno de morrón, por ejemplo?, preguntó el notero:
– Y ahora está 60.000. Así que bueno, te roban 60000 pesos, te mata. No se roban naranja, se van a lo caro”, enfatizó indignado.
Asimismo, el comerciante remarcó que se trata de un problema que afecta a colegas de diversos barrios y a la dinámica comercial del Mercado Regional. “Tengo colegas, tengo conocidos que sí le han robado en varias oportunidades… En la parte de Barrio Norte todavía los comercios dentro de todo tienen las puertas abiertas, pero de la parte de Tolosa para aquel lado ya prácticamente es imposible trabajar, a la tardecita ya tenés que cerrar”.
¿Aplica la figura de hurto famélico?
Tras escuchar el informe del móvil, el conductor Albino Aguirre analizó desde los estudios de La Cielo el encuadre legal de estos hechos y cuestionó la viabilidad de justificar estos robos bajo el concepto de hurto famélico.
Esta figura del derecho penal contempla la eximente de responsabilidad a quien sustrae alimentos o insumos vitales únicamente para subsistir ante una situación extrema de necesidad.
“Existe en el Código Penal Argentino o en el procesal una figura que se llama hurto famélico, que es el que roba para comer porque no tiene otra alternativa”, comenzó Aguirre en su editorialización del evento narrado.
Sin embargo, aclaró que la norma exige requisitos estrictos: “No es que vos robás comida y automáticamente no sos responsable ni tenés ningún tipo de castigo legal. Se tienen que dar una serie de circunstancias, como determinado nivel de desnutrición o que no tengas otra forma de ganarte la vida. Es por necesidad casi vital y sin violencia”.
En ese marco, el conductor de La Cielo profundizó sobre el principio de proporcionalidad y el comportamiento observado en los videos de seguridad. “Tampoco hay una relación de proporcionalidad, porque no podés ir a robar un supermercado entero… Llevate un par de paquetes aunque sea. Esto es complicado porque el tipo pasa caminando y sale con un cajón de bananas al hombro como si nada”, reflexionó, sobre la intencionalidad del hecho.
Inseguridad en las veredas platenses
El caso registrado en Barrio Norte guarda estrecha relación con el robo perpetrado en el centro comercial de Los Hornos, en la esquina de 137 y 66. En esa ocasión, un motociclista encapuchado aguardó la distracción de los empleados, cargó un cajón repleto de morrones colorados en el vehículo y se dio a la fuga a toda velocidad a plena luz del día.
Frente a la inacción oficial y la falta de identificación de los sospechosos, los dueños de los locales difundieron los videos en redes sociales para alertar a la red comunitaria de comerciantes.
Las imágenes permitieron constatar patrones comunes entre ambos robos, caracterizados por la rapidez, la oportunidad sobre productos exhibidos al público y la selección deliberada de los insumos de mayor costo.
Los comerciantes continúan exigiendo un refuerzo del patrullaje preventivo en las arterias comerciales de La Plata para frenar una ola de robos que atenta contra el trabajo diario. Mientras tanto, los verduleros deben adaptar sus horarios y modificar el guardado de la mercadería para evitar ser las próximas víctimas de esta modalidad.


