La Libertad Avanza volvió a sufrir una baja en sus filas bonaerenses. Solana Marchesán, concejala de Pilar y una de las primeras representantes del espacio libertario en el país, anunció su salida del partido y del bloque oficialista para conformar un monobloque propio, desde el que comenzará una nueva etapa política junto a Consolidación Argentina, el espacio que impulsa el pastor evangélico Dante Gebel.
La ruptura se produce después de meses de tensión dentro del armado libertario de Pilar y tras el desplazamiento de Marchesán de la conducción local de LLA. Su salida se suma a los recientes portazos de la concejala de La Matanza Leila Gianni y del dirigente de Zárate Oscar Ahumada, en una sucesión de movimientos que vuelve a exponer las dificultades del oficialismo para contener a sus propios dirigentes en territorio bonaerense.
Marchesán comunicó su decisión a través de una carta abierta dirigida a los vecinos de Pilar, en la que buscó dejar en claro que su alejamiento del partido no implica abandonar las ideas que la llevaron a incorporarse a la política. “Por eso, hoy cierro mi etapa en La Libertad Avanza. No dejo mis ideas ni las convicciones que me trajeron hasta acá”, sostuvo.
La concejala reivindicó además su participación en los primeros tiempos del espacio libertario y recordó que fue “una de las primeras concejales de La Libertad Avanza del país”. En ese sentido, cuestionó la transformación que atravesó la estructura partidaria y marcó diferencias con las nuevas formas de conducción.
“El instrumento cambió”, planteó Marchesán, al señalar que con el paso del tiempo también cambiaron “estructuras, prioridades y formas de hacer política”. Y agregó: “No entré a la política para defender estructuras, internas ni dirigentes. Entré para representar ciudadanos”.
La dirigente también apuntó contra la lógica interna del partido y rechazó que la pertenencia a una estructura política implique acompañar sin cuestionamientos las decisiones de sus autoridades. “No voy a confundir lealtad con obediencia, ni disciplina con silencio”, afirmó.
Una interna que venía de antes
La salida de Marchesán tiene como telón de fondo una interna que lleva meses generando cortocircuitos en Pilar. En abril, la ahora exlibertaria ya había expresado sus reparos frente a la reorganización del espacio luego de ser desplazada de la conducción local, que quedó en manos de María Ratti Repetto por decisión de la estructura provincial de La Libertad Avanza.
La dirigente había cuestionado entonces las razones detrás de la designación y reclamado mayor participación de dirigentes con peso territorial en el distrito. Entre ellos mencionó al exprecandidato a intendente Martín Maganas, quien también había manifestado sus diferencias con el nuevo esquema y cuestionado el rol de Ramón “el Nene” Vera en el armado de las listas.
Los cruces no son nuevos. La interna libertaria de Pilar comenzó a evidenciarse incluso antes de que los concejales asumieran sus bancas, después de la derrota electoral en el distrito. El bloque terminó dividido entre distintos sectores: por un lado, Andrés Genna, vinculado al sector de Patricia Bullrich y respaldado por los coordinadores de Sebastián Pareja; por otro, Marchesán y sectores vinculados al PRO local.
En ese escenario, el recambio en la conducción terminó profundizando las diferencias que ya existían y dejó a Marchesán cada vez más alejada de la estructura oficial de LLA.
Del portazo a Consolidación Argentina
Lejos de retirarse de la política, Marchesán confirmó que continuará su actividad dentro de Consolidación Argentina, el espacio que tiene como referente a Dante Gebel y que comenzó a sumar dirigentes y concejales en distintos municipios bonaerenses mientras el pastor evalúa su eventual candidatura presidencial para 2027.
“Desde Pilar comienzo una nueva etapa en Consolidación Argentina, acompañando la construcción que encabeza Dante Gebel”, anunció la concejala, quien explicó que su acercamiento al pastor también tiene una dimensión personal: aseguró que lo sigue desde hace años y recordó su participación en uno de los “Superclásicos” que Gebel realizó en Vélez.
Marchesán destacó el perfil político que busca construir el pastor y consideró que puede representar una alternativa frente a la polarización. “Creo que un liderazgo como el de Dante puede hacerle mucho bien a la Argentina”, sostuvo, al definirlo como un liderazgo capaz de “unir en lugar de dividir” y de “devolver esperanza” en un país atravesado por la confrontación.
En el Concejo Deliberante de Pilar, en tanto, la dirigente continuará ocupando su banca desde un monobloque propio. “Las estructuras políticas pueden cambiar; el mandato que me dieron los vecinos de Pilar, no”, afirmó.
La salida de Marchesán se inscribe así en un escenario cada vez más fragmentado para La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires. A la ruptura de Gianni en La Matanza y al alejamiento de Ahumada en Zárate se suma ahora una dirigente con peso propio dentro del armado original del espacio, que no solo abandona el partido sino que ya eligió un nuevo espacio desde el cual proyectar su futuro político.
Mientras el oficialismo busca consolidar su estructura territorial de cara a 2027, la sangría de dirigentes que encuentran nuevos destinos por fuera de LLA vuelve a poner el foco sobre las internas, los reacomodamientos y las dificultades para ordenar el tablero libertario en los municipios bonaerenses.

