La ubicación de las reservas de oro del Banco Central volvió a quedar bajo discusión luego de que la Auditoría General de la Nación (AGN) aclarara que todavía no terminó de analizar la documentación necesaria para determinar la trazabilidad de los lingotes enviados al exterior. La respuesta del organismo contradice las afirmaciones realizadas por el titular del BCRA, Santiago Bausili, ante el Senado y llevó al bloque del Partido Justicialista (PJ) a acusarlo de haber faltado a la verdad.
La controversia surgió a partir de una nota de la AGN dirigida a la senadora Juliana Di Tullio, fechada el 10 de septiembre. Allí, el organismo explicó que la información remitida por el Banco Central continúa “en proceso de análisis” y que aún no concluyó la revisión de la documentación vinculada con las reservas de oro del Estado nacional colocadas en el extranjero.
Según la AGN, el análisis se demoró por el tiempo que llevó al Banco Central facilitar el acceso a la información requerida. El organismo remarcó que la documentación necesaria para establecer la trazabilidad de las reservas todavía está siendo examinada.
La precisión adquiere relevancia porque Bausili había asegurado ante los senadores que la operación con el oro estaba auditada. En aquella exposición, el titular del BCRA sostuvo que la AGN había tenido acceso a la información correspondiente, la había revisado y había completado sus informes de auditoría sin observaciones.
A partir de la respuesta de la Auditoría, el bloque del PJ sostuvo que esa afirmación “es falsa” y acusó directamente al funcionario de haberle mentido al Senado. Para los legisladores opositores, la documentación oficial de la AGN deja expuesta una contradicción entre la versión brindada por Bausili y el estado real de la revisión de los movimientos del oro.
La disputa por el destino de los lingotes
La otra incógnita gira alrededor del lugar donde se encuentran físicamente las reservas. Durante su presentación en el Senado, Bausili afirmó que el oro había sido depositado en el Banco de Pagos Internacionales (BIS), con sede en Suiza.
Sin embargo, Di Tullio y el senador Martín Soria sostienen, a partir de información que manejan bajo reserva, que los lingotes estarían físicamente en el Banco de Inglaterra, en Londres, aunque registrados a la orden del BIS. Los legisladores aclararon que esa versión no constituye una confirmación pública por parte del Banco de Inglaterra.
El PJ considera que se trata de un punto central que todavía no fue esclarecido por el Gobierno. En ese sentido, cuestionó que Bausili haya presentado como destino Suiza cuando, según la información que manejan los senadores, el oro permanecería físicamente en territorio británico.
El traslado de las reservas al exterior ya había generado cuestionamientos durante 2024, cuando trascendieron imágenes de camiones del Banco Central trasladando lingotes hacia el aeropuerto internacional de Ezeiza. Desde entonces, distintos sectores de la oposición realizaron pedidos de información para conocer el destino y las condiciones de esas operaciones.
Tampoco existe una única explicación oficial sobre los motivos del traslado. Bausili señaló que la decisión estuvo vinculada con una oportunidad favorable en el mercado internacional del oro. Previamente, el ministro de Economía, Luis Caputo, había explicado que la operación buscaba obtener un rendimiento a partir de esas reservas.
Ahora, los senadores opositores vuelven a poner el foco en qué ocurrió con los lingotes una vez realizada la operación. En particular, cuestionan que, si se trató de una transacción temporal para aprovechar las condiciones del mercado, el Gobierno no haya explicado por qué las reservas no fueron posteriormente restituidas al país.
El PJ prepara una ofensiva judicial y parlamentaria
El conflicto también tendrá consecuencias en el plano judicial. El bloque del PJ prepara una ampliación de la denuncia presentada en abril contra el presidente Javier Milei, Caputo y Bausili, con el objetivo de profundizar el pedido de explicaciones sobre el destino del oro, las operaciones realizadas y las condiciones en las que las reservas fueron enviadas al exterior.
A la discusión sobre la trazabilidad de los lingotes se suma además el debate por la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central impulsada por el Gobierno. Desde el PJ cuestionaron especialmente la iniciativa porque establece una mayoría especial de dos tercios de ambas cámaras del Congreso para remover al titular del organismo.
Los legisladores opositores interpretan que esa modificación podría funcionar como un mecanismo de protección para Bausili y condicionaría las facultades de una futura administración para designar o remover a las autoridades del Banco Central.
Así, la discusión dejó de concentrarse únicamente en el destino físico de los lingotes y sumó una nueva dimensión: la contradicción entre la versión brindada por el titular del BCRA sobre una auditoría ya concluida y la respuesta de la AGN, que sostiene que el análisis de la documentación todavía no terminó.

