Con el Decreto 411/26, el gobierno nacional de Javier Milei intenta dejar atrás la polémica en torno a la concesión de cuatro tramos de rutas. La norma, publicada en el Boletín Oficial de este lunes, impacta en el gobierno bonaerense porque está vinculada a la oferta que hizo, a través de AUBASA, para quedarse con esa red vial. ¿Final del camino?
En esencia, el decreto, firmado por Milei y por su ministro de Economía, Luis Caputo, rechaza el recurso interpuesto por las autoridades de Autopistas de Buenos Aires SA (AUBASA) en abril de este año. Se trata del pedido para que se suspenda la licitación hasta que se aclaren las irregularidades previamente denunciadas también por AUBASA.
De esta manera, queda agotada la vía administrativa del planteo y la administración libertaria puede seguir avanzando con el proceso de concesión de las rutas en cuestión. Por su parte, las autoridades de AUBASA podrían acudir al Poder Judicial en busca de respuestas favorables.

El escándalo tomó estado público a principios de abril cuando AUBASA anunció que iba a impugnar la Licitación Pública Nacional e Internacional N° 504-0013-LPU25, correspondiente a la Red Federal de Concesiones – Etapa II. Según la empresa bonaerense de peajes, las autoridades nacionales desestimaron su oferta y la dejaron afuera del proceso injustamente.
En total se habían presentado 10 ofertas, pero cuatro quedaron descartadas desde un inicio (incluyendo la de AUBASA). Desde el gobierno nacional sostuvieron que “su exclusión responde exclusivamente a cuestiones técnicas y objetivas derivadas del incumplimiento de requisitos esenciales establecidos en el pliego”.
Sin embargo, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, denunció que “cambiaron la contratación cuando ya estaba iniciada”. Puntalmente, las autoridades modificaron 33 artículos del pliego original una semana antes de que venza el plazo para presentar las ofertas.

