Después de la victoria de la Selección argentina sobre Inglaterra, además de importar lo que pasó en la cancha: también cobra relevancia cómo lo narró la prensa británica. En ese sentido, The Guardian, uno de los diarios más influyentes del Reino Unido, publicó una crónica sobre el festejo albiceleste con la pancarta de “Las Malvinas son Argentinas”, dejando en evidencia qué enfoque eligió para contar el episodio y cuáles fueron los elementos que decidió poner en primer plano.

El territorio, “en disputa” según Londres
Lo primero que sobresale en la nota es la forma en que el medio se refiere al conflicto por las Islas Malvinas. La publicación habla de un territorio conocido en Argentina como Islas Malvinas y en Gran Bretaña como Falkland Islands, presentando la pancarta como una referencia a esa disputa territorial sin adoptar una posición explícita, aunque planteando la coexistencia de ambas denominaciones.
El artículo también pone el foco en el costo humano de la Guerra de Malvinas. Recuerda que el conflicto dejó más de 900 muertos en 74 días: 649 argentinos y 255 británicos. Esa referencia histórica aparece como un elemento central dentro del relato, marcando distancia respecto del clima de celebración vivido por los futbolistas argentinos tras la clasificación.
La crónica, firmada por Guardian Sport junto con la agencia Reuters, describe la imagen de Lisandro Martínez y Giovani Lo Celso sosteniendo la bandera, sonriendo y saludando a los hinchas. Al mismo tiempo, el diario remarca que “no quedó claro de dónde había salido la pancarta”, un detalle que decide destacar y que deja abierta la incógnita sobre si se trató de un gesto espontáneo o planificado.

El precedente iraní y la voz argentina que eligieron destacar
Para contextualizar la escena, The Guardian evita recurrir a antecedentes del fútbol argentino y opta por establecer una comparación con otro episodio ocurrido durante el Mundial 2026: la presencia de banderas prerrevolucionarias exhibidas por hinchas iraníes-estadounidenses durante un partido de Irán en Los Ángeles. El diario recuerda que aquella manifestación no derivó en incidentes, utilizando ese antecedente para señalar que las expresiones políticas ya habían formado parte del torneo.

Entre todas las voces posibles del plantel argentino, el medio decide citar únicamente a Rodrigo De Paul. Reproduce su explicación sobre las canciones dedicadas a los caídos en Malvinas y destaca sus palabras: “Se cantan para recordarlos, pero ese tema debería discutirse en otro ámbito porque lo que se estaba jugando era un partido de fútbol”. Dentro de la construcción periodística inglesa, esa declaración funciona como la explicación oficial del lado argentino.

El cierre con FIFA y el operativo de seguridad
La nota concluye alejándose del festejo deportivo para volver sobre el plano institucional. Allí menciona el código de conducta de la FIFA, que prohíbe la exhibición de pancartas de contenido político, señala que el organismo no respondió a los pedidos de comentarios y suma las declaraciones de la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva sobre el despliegue de 1.600 agentes para la final.

De esa manera, la estructura elegida por The Guardian comienza con la celebración argentina y termina enfocándose en el control institucional y la seguridad, una decisión editorial que también forma parte del mensaje que el diario británico construyó alrededor de la bandera con la leyenda “Las Malvinas son Argentinas”.

