Un nuevo hecho de inseguridad en la Zona Roja de La Plata encendió las alarmas en inmediaciones del Hospital San Martín. Según se supo, una mujer de alrededor de 50 años denunció ante la Policía haber sido asaltada a plena luz del día por tres trabajadoras sexuales.
De acuerdo con lo que pudo reconstruirse, el episodio ocurrió alrededor de las 11.30 sobre calle 2, entre 71 y 72, a una cuadra del Policlínico. La víctima caminaba por esa cuadra cuando las tres sospechosas le salieron al paso y, mediante la intimidación con un arma blanca, le sustrajeron una cartera negra que contenía un celular, dinero en efectivo y una tarjeta SUBE.
Según trascendió, la damnificada logró reconocer a las acusadas porque tiempo atrás vivió en esa zona y algunos vecinos le confirmaron sus identidades “de fantasía”. También señaló que las tres suelen permanecer habitualmente en el sector, un dato que ahora la Justicia podría cruzar con las cámaras de seguridad que funcionan en la cuadra.

UN ANTECEDENTE QUE PREOCUPA
El hecho se conoce apenas días después de un operativo antinarcóticos que terminó con tres detenidos en la misma zona. Según pudo saberse, aquel procedimiento permitió secuestrar más de dos kilos de cocaína, además de un arma de fuego, municiones y dinero en efectivo, en el marco de una causa que había arrancado a partir de una denuncia anónima al 911.
La investigación estableció que, como sucede hace décadas, una organización utiliza el trabajo sexual como fachada para vender estupefacientes en la vía pública.

Se trata de un patrón que para nada es nuevo en el barrio: a fines de 2024, otro operativo en la misma zona había derivado en siete allanamientos y siete imputados por narcomenudeo, tras una pesquisa que también había arrancado con una denuncia sobre la venta de drogas encubierta bajo la oferta sexual.
VECINOS QUE NO AFLOJAN EL RECLAMO
Para los frentistas de El Mondongo, el barrio platense donde funciona la Zona Roja, ninguno de estos episodios resulta algo novedoso. Desde siempre vienen denunciando un combo de inseguridad, oscuridad y falta de controles que, aseguran, se agrava en las primeras horas de la madrugada, y más aún los primeros días del mes.

El reclamo excede largamente al trabajo sexual: robos, amenazas, venta de drogas y compradores que circulan durante toda la madrugada forman parte de un panorama que los vecinos describen como estable en el tiempo, pese a los sucesivos operativos policiales y a las promesas de reubicación que en los últimos años impulsaron distintas gestiones municipales.
Por ahora, la denuncia por el robo a mano armada quedó radicada y se espera que las cámaras de seguridad del sector aporten precisiones sobre la identidad de las tres sospechosas señaladas por la víctima.


