El plantel profesional de Estudiantes de La Plata se encaminó desde este martes a la semana previa de competencia, debido a que el próximo martes 21 comenzará la actividad oficial, afrontando ni más ni menos que la final de la Supercopa Argentina, buscando los dirigidos técnicamente por Alexander Medina levantar un trofeo.
A días de lo que será el compromiso con Independiente Rivadavia en el Gigante de Alberdi, el Cacique, junto a sus colaboradores y también los integrantes del Departamento de Fútbol, determinaron que varios juveniles que venían trabajando con el grupo superior vuelvan a ser parte estable de la Reserva.
Uno de los primeros futbolistas que bajó a las órdenes de Jonatan Schunke fue Axel Atum, el talentoso mediocampista que regresó de un préstamo por Racing de Montevideo donde no sumó demasiados minutos. No obstante, hay otros casos que generan un cimbronazo en el mundo rojo y blanco.

Otro de los que fue bajado nuevamente al mando del Vikingo fue Matías Magdaleno, lateral derecho de muy buen andar en la categoría, pero que tiene por encima en el puesto a Eric Meza y Eros Mancuso. Por otra parte, los volantes ofensivos Lucas Cornejo y Franco Basualdo también recibieron esa notificación.
El Gallego también bajó a Reserva
Por último, el caso más llamativo es el de Franco Domínguez Ávila, que fue muy utilizado por Eduardo Domínguez a finales del 2025 y también en el arranque del 2026, pero que Medina determinó vuelva a Reserva para ganar rodaje allí. Todos estos protagonistas van evaluando la posibilidad de quedarse a pelearla, o bien emigrar a préstamo.
El día que el Barba liquidó a algunos valores del semillero
A mediados de 2024, Estudiantes venía de ser campeón de la Copa de la Liga de la mano de Domínguez. Sin embargo, para agosto la historia no venía del todo bien y el clamor popular exigía ver a los juveniles en el primer equipo. En ese entonces, el Barba, que no solía ser tan directo en sus declaraciones, fue tajante sobre los chicos del semillero: “No están a la altura todavía. Hay que merecer para entrar al vestuario”, aseguró tras un empate ante Boca en UNO.
Hoy, la historia se repite con matices. Medina toma una decisión parecida, aunque bajo un contexto diferente, cuenta con un plantel muy nutrido y de gran jerarquía, pero con la clara mirada institucional de desarrollar a los futbolistas de las inferiores. Una apuesta a doble banda que, sin dudas, tendrá continuidad en el tiempo.


