Cada vez falta menos para un partido muy particular, el que tendrá frente a frente a la Selección Argentina contra Inglaterra por los cuartos de final del Mundial 2026. Lionel Messi y compañía se las verán con Harry Kane y los suyos, en un cruce que se vive de manera muy especial en suelo nacional. Y es que más allá de lo deportivo, cientos de cuestiones entran en juego cada vez que aparece la posibilidad de medirse con los británicos.
En ese sentido, uno que en su momento explicó cómo se viven ese tipo de partidos, con todo lo que hay en juego, fue José Luis Brown. El Tata, ídolo de Estudiantes y campeón del mundo en México ´86 con Diego Maradona y Carlos Salvador Bilardo remarcó lo que fue aquel choque en el estadio Azteca a cuatro años de la Guerra de Malvinas. Desde los días previos y el silencio a nivel grupal al instante previo al pitazo inicial del tunecino Alí Bin Nasser.

“Yo siempre digo lo mismo: hay que estar en ese momento con la gente de Inglaterra a la derecha, en el medio los árbitros y a la izquierda el grupo argentino. Y Diego que iba caminando y te decía: ´vamos eh, vamos que estos hijos de… nos mataron a un vecino, a un familiar. Son unos hijos de…´. Todo así. Entonces depués vos llegás a mitad de cancha y te ponen el himno…Y yo te digo la verdad, a mí por ejemplo en esos momentos me ponían el himno y yo me pongo el cuchillo entre los dientes y salgo a correr. Porque era como lo pensábamos todos. Por eso fue un partido como el que fue. Después nosotros, jamás una declaración. Jamás nada de nada. Pero interiormente sí”, sostuvo en su momento el oriundo de Ranchos.
“Por ejemplo, gente de este pueblo no volvió más de Las Malvinas. Gente de Chascomús no volvió más de Las Malvinas. De General Belgrano, de Villanueva. Todas pequeñas localidades de la zona. Muchachos que jugábamos al fútbol…no volvieron más. Los mataron. Y yo no sé cómo fue todo, pero yo lo que quería era ver de qué manera me podía vengar. ¿Ganádole un partido? Dejé la vida”, agregó el Tata antes de profundizar en el sentimiento grupal.
“Y todos pensábamos lo mismo. Queríamos vengarnos de esa manera. Se movió la pelota, te corto la cabeza. Te mato. Jamás tampoco hablamos de que, al problema de Malvinas, nosotros lo íbamos a llevar a la cancha, porque te estaría mintiendo. Eso jamás lo hicimos. Pero de un mediodía a otro mediodía, nos transformamos todos”, cerró quien dejó este mundo en agosto de 2019 dejando un enorme cariño generalizado para con su persona.

