Cada vez que la Selección Argentina gana, La Plata tiene un solo destino posible: 7 y 50. Es el cruce que la ciudad adoptó desde hace décadas como su Obelisco propio (100 metros hacia el oeste del que está en calle 6), el lugar donde se mezclan las banderas y camisetas de Estudiantes y Gimnasia, y una identidad futbolera que no distingue clubes cuando juega la Selección.
Este miércoles, si Argentina le ganase a Inglaterra y se metiera en la final del Mundial 2026, todo indica que la esquina repetiría la postal: miles de personas, bocinazos, banderas y una tarde que se estiraría, quizás, hasta la madrugada.
Pero el folclore de 7 y 50 empezó a tener un costado cada vez más difícil de ignorar. El sábado pasado, después de la clasificación en el triunfo ante Suiza, la celebración derivó en escenas de descontrol: motociclistas haciendo explotar escapes modificados durante horas, maniobras peligrosas en medio de la multitud y, como hecho más grave, una moto incendiada en plena calle mientras un grupo de personas filmaba la escena con el celular.
No fue un hecho nuevo: en el festejo por el título de Qatar 2022, la misma esquina terminó con corridas, piedrazos contra la policía y cuatro detenidos, entre ellos un menor de 14 años.
Un festejo que empezó a asustar a los vecinos
Lo que antes era la aglomeración típica de cualquier festejo masivo (el riesgo lógico de tener miles de personas juntas en una arteria céntrica) empezó a convertirse, según coinciden vecinos y comerciantes de la zona, en algo distinto: peleas entre grupos, motos que buscan el estruendo como forma de exhibición y jóvenes alcoholizados que generan momentos de tensión para quienes van a festejar de manera tranquila. La bronca no es nueva, pero se profundizó con cada clasificación de este Mundial.
En redes sociales, ese malestar convive con un debate más incómodo. Se da cuando una parte de los comentarios no apunta a los incidentes puntuales, sino que directamente cuestiona quién va a 7 y 50, con un tono clasista que estigmatiza a los sectores populares que eligen ese punto de encuentro y reclama directamente que se busque “otro lugar” para festejar “la gente de bien”.
Es un debate que excede lo futbolístico y toca de lleno la discusión sobre el uso del espacio público en la ciudad.

Qué prevé el Municipio para esta semifinal
Con la serie ante Inglaterra definiéndose este miércoles a las 16, la pregunta lógica es si la Municipalidad de La Plata diseñó algún operativo específico para el cruce de 7 y 50 en caso de que Argentina avance a la final.
Infocielo se comunicó con la Subsecretaría de Control Urbano para conocer si hay un dispositivo de seguridad reforzado, y la respuesta de su responsable, Víctor Hortel, fue que su área se ocupa y contempla siempre el corte de calles y la ubicación de móviles y agentes para cada ocasión de festejo deportivo.
Acerca de los controles sobre motos con escapes modificados o cualquier otro inconveniente que se pueda presentar, respondió Hortel, que esa es tarea de la Secretaría de Seguridad del municipio en coordinación con el ministerio provincial, tanto así como cualquier estrategia distinta a la de festejos anteriores.
Mientras tanto, la ciudad capital de la provincia de Buenos Aires ya empieza a prepararse para una nueva tarde de celeste y blanco en su esquina más emblemática, con la ilusión de una final del Mundial 2026 y, otra vez, la incógnita de si el festejo va a poder ser eso: una fiesta.

