El orgullo de la universidad pública es un sello registrado de la ciudad de La Plata, que junto con sus diagonales perfectas y su inagotable efervescencia cultural le dan identidad a la localidad. En esta oportunidad, la facultad de Artes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) se volvió mundial, el cine de la región ha dado un salto de escala global gracias al cortometraje “una energía invisible me devora sin descanso”.
La producción local, ha sido seleccionado como semifinalista en los prestigiosos Student Academy Awards, la competencia estudiantil oficial de la mismísima Academia de Hollywood, la misma que entrega los Premios Oscar. Lo que nació como un proyecto de tesis entre apuntes, debates de aula y trasnochadas de rodaje, hoy compite cara a cara con producciones de las escuelas de cine más caras y renombradas del planeta.
La génesis de un viaje invisible
La obra fue dirigida por Ludmila Fontana y contó con la dirección de fotografía de Mani Maureira. Para ambas, este cortometraje fue el broche de oro con el que se graduaron como Licenciadas en Artes Audiovisuales, concebido y gestado al calor del Taller de Tesis de la carrera.
La propuesta, protagonizada con enorme magnetismo por Lautaro Morán y Maite Aguilar, se destaca por una impronta visual y narrativa de gran fuerza dramática. Quienes la vieron aseguran que el título no es una exageración: la pantalla transmite una tensión interna, una atmósfera que devora la atención del espectador desde el primer minuto y que evidencia la madurez técnica y artística de todo el equipo de trabajo.

El trampolín hacia Hollywood
Los Student Academy Awards no son un festival cualquiera. Son el certamen internacional más importante para realizadores en formación y el principal semillero de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos. Cada año se reciben miles de postulaciones provenientes de universidades de todos los continentes.
Alcanzar la instancia de semifinalistas coloca a la UNLP en el mapa de la élite de la producción audiovisual estudiantil mundial. Es, en esencia, la confirmación de que el cine hecho en las aulas públicas argentinas no tiene nada que envidiarle a las superproducciones internacionales.
“Es una enorme alegría porque el cortometraje nació como nuestra tesis de graduación y hoy está siendo visto y valorado en uno de los certámenes estudiantiles más importantes del mundo”, reflexiona con emoción Ludmila Fontana.
El orgullo de la educación pública
Este reconocimiento excede lo estrictamente cinematográfico, en momentos donde los debates sobre la educación pública están presentes en todos los poderes del estado nacional, este logro funciona como una bandera de resistencia y excelencia. La distinción reafirma el compromiso de la UNLP con una enseñanza gratuita, de calidad, que no solo forma profesionales, impulsa la investigación, el arte y la soberanía cultural con proyección internacional.
El camino de “Una energía invisible me devora sin descanso” recién empieza a desandar sus horizontes globales, pero en las diagonales platenses el festejo ya es total. Entre el aula de la Facultad de Artes y la alfombra roja de Los Ángeles hay miles de kilómetros de distancia, pero la pasión por contar historias demostró, una vez más, que no conoce fronteras.

