La interna de SUTEBA en el Partido de La Costa escaló a un nivel inesperado y terminó golpeando de lleno al gobierno de Axel Kicillof.
A horas de las elecciones sindicales de este miércoles, el enfrentamiento entre el oficialismo alineado al saliente Roberto Baradel y una oposición con chances reales de dar el batacazo derivó en denuncias judiciales, acusaciones de aprietes y una fuerte exposición pública de las falencias edilicias de las escuelas bonaerenses.
La seccional La Costa- Lavalle del gremio docente es controlada desde hace 38 años por el espacio Celeste Violeta, el histórico armado de Baradel en la provincia. En esta elección impulsa como candidata a secretaria general a Vanesa Lara Ramos, actual conducción del sindicato.
Sin embargo, por primera vez en mucho tiempo, el oficialismo enfrenta un escenario competitivo. La Lista Azul y Blanca, encabezada por la inspectora Laura Moramarco y con vínculos con sectores del municipio costero, logró canalizar parte del malestar interno que desde hace años crece entre docentes desafiliados o distanciados de la conducción.
La interna que terminó exponiendo las escuelas bonaerenses
La pelea dejó rápidamente de ser una disputa gremial puertas adentro. En medio de la campaña, el oficialismo local difundió videos y acciones reclamando por el estado de las escuelas del distrito.
“Escuelas que se inundan, escuelas sin baños, llenas de ratas. Las escuelas pierden escolaridad y presencialidad. Las escuelas necesitan inversión”, afirmaban desde el sector alineado con Baradel para exponer a la dirigencia local y a las autoridades del Consejo Escolar.
Pero el episodio terminó escalando a nivel nacional cuando el periodista Luis Majul utilizó ese material en la pantalla de LN+ para cuestionar al gobierno bonaerense en medio del conflicto universitario y la marcha federal educativa, una protesta en la que Kicillof había tenido una participación central.
La utilización del video dejó expuesta una contradicción incómoda para el oficialismo provincial: mientras el gobernador se posicionaba como uno de los principales defensores de la educación pública frente al gobierno nacional, dirigentes del propio SUTEBA – un sector de buena sintonía con Axel Kicillof y con Baradel como una de las patas sindicales del MDF- denunciaban públicamente graves problemas de infraestructura en escuelas bonaerenses.
La situación actuó como un boomerang para Roberto Baradel a quien le cuestionan su cercanía política con la administración provincial. En distintos sectores docentes emergen las críticas por la escasa conflictividad sindical de SUTEBA durante las últimas negociaciones salariales y la moderación del gremio frente a reclamos por condiciones edilicias.
Denuncias, aprietes y acusaciones cruzadas
El nivel de tensión interna fue creciendo durante las últimas semanas. Vanesa Lara Ramos presentó una denuncia penal ante la Justicia de Dolores por presuntos hechos de hostigamiento, intimidación y difusión maliciosa de información falsa.
La presentación apuntó contra el funcionario municipal Marcelo Pavka, a quien el oficialismo sindical vinculó con una campaña de desprestigio durante el proceso electoral.
“Nunca pensamos vivir algo así en una elección local”, señalaron.
Pavka respondió públicamente con un duro descargo en redes sociales. Allí acusó a la actual conducción de haber generado durante años un esquema de “maltratos, aprietes y amenazas”, además de cuestionar que el oficialismo utilizara reclamos educativos en plena campaña interna.
El dirigente también recordó la histórica cercanía política entre sectores de SUTEBA y distintas gestiones peronistas locales, rechazando las acusaciones del oficialismo sobre supuestos vínculos de la oposición con “la patronal”.
La oposición denunció irregularidades electorales
En paralelo, la Lista Azul y Blanca presentó una extensa denuncia ante la Junta Electoral sindical por presuntas irregularidades en el proceso electoral.
Entre otros puntos, denunciaron falta de acceso al cronograma electoral, ausencia de información sobre autoridades de mesa, dificultades para fiscalizar y problemas con la impresión de boletas, incluyendo errores en el apellido de la candidata opositora.
Según la presentación, la situación fue tan irregular que representantes de la lista debieron concurrir con escribana pública para intentar obtener documentación vinculada al comicio.
El trasfondo político de la disputa ya excede largamente una elección sindical local. La virulencia de la pelea terminó exponiendo un costado especialmente sensible para el gobierno provincial: sectores mediáticos críticos del gobernador aprovecharon la pelea gremial y mostraron el presunto deterioro edilicio de las escuelas.

