La intempestiva suspensión de una jornada solidaria en la escuela industrial Albert Thomas de La Plata terminó convirtiéndose en un verdadero escándalo y una durísima denuncia de parte del streamer Gerónimo “Momo” Benavides, que asistió y muestra un permanente compromiso con esa institución.
Ante el evidente estado de deterioro del edificio, exalumnos, padres y docentes habían organizado una jornada de pintura, iluminación y limpieza que difundieron a través de redes sociales. La iniciativa destacaba por ser totalmente autogestionada: los voluntarios aportarían su propio dinero, materiales y herramientas para realizar el mantenimiento que, afirman, el Estado no garantiza.
Momo, como es habitual, se hizo eco y colaboró en darle difusión a la iniciativa, comprometiéndose incluso a participar junto a sus excompañeros. La jornada se iba a realizar el sábado, pero el viernes a última hora llegó el obstáculo: la inspectora regional de Educación Verónica Sosa decidió que no se llevara a cabo.
Desde la DGE explicaron a INFOCIELO que por estas horas se trabaja para conocer con exactitud qué ocurrió. Preliminarmente, se entiende que la Inspectora habría aducido que no se había solicitado la autorización necesaria para llevar a cabo la jornada, que no estaría suspendida sino reprogramada. Colabora con ese escenario de incertidumbre la situación de virtual acefalía que se da en el colegio a partir de un pedido de licencia por parte de la Directora.
Del otro lado, los organizadores de la jornada apuntan a Sosa -a quien autoridades de al menos dos colegios de la región caracterizaron como una persona autoritaria y de carácter intempestivo- por haber puesto su criterio por encima de la voluntad de alumnos y exalumnos, padres, docentes, autoridades, generando un verdadero malestar en la comunidad educativa.
Ayer, en durante su stream, Momo pasó facturas y dejó al desnudo el estado de deterioro del Albert Thomas y de la educación en general, que, como viene contando INFOCIELO, es una de las víctimas mas directas de la política de ajuste de Javier Milei.
Es que el Gobierno nacional, primero en solitario y luego con el apoyo del Congreso, eliminó fondos específicos que financiaban a la educación técnica en el país, dejando a ese segmento educativo al borde de la desaparición, como ocurrió en la década del 90.
Momo Benavides tiró la bronca
El Momo recogió el guante en su stream el fin de semana. Sostuvo que la prohibición de la jornada se dio porque las autoridades provinciales “no quieren que muestre cómo está el colegio. Porque no quieren que muestre lo que directamente son escombros prácticamente”.
El Thomas, como se lo conoce popularmente, es, según el streamer platense, “un colegio destruido y no por este gobierno nada más, por todos los gobiernos pasados”. Incluso fue más allá y planteó que lo que se busca es que “se caiga el colegio y que los pibes no estudien”.
También denunció que el presupuesto del Albert Thomas hasta el año pasado era de 6 millones de pesos anuales. “Es medio salario. Medio salario de un ñoqui. Es menos es menos de lo que cobra una ex prostituta paga en el Congreso en un mes, porque en el Congreso ganan nueve palos por mes”, agregó, enfurecido.

