Hay días que sin dudas especiales para toda la Argentina. En ese apartado aparecen por ejemplo el 25 de mayo o el 9 de julio, apuntados específicamente a la patria y a la independencia. Sin embargo, hay otros, como el 24 de junio, que reúnen coincidencias, sobre todo deportivas, difíciles de explicar. Es como si el talento en las diferentes disciplinas encontrara su máxima expresión en la recta final del mes seis de cada año.
Y es que además de Lionel Messi, hoy es el cumpleaños de Juan Román Riquelme y sería también el de Juan Manuel Fangio, quien ya no está en este plano. Tres próceres indiscutidos del deporte nacional. En el caso del rosarino, hoy abanderado de la ilusión mundial, su número 39. Mientras en lo que respecta al máximo ídolo de Boca, el 48. En cuanto al gran referente del Automovilismo albiceleste, sería el 115. El piloto de nacido en Balcarce falleció el 17 de julio de 1995.

Lo cierto es que la coincidencia no deja de llamar la atención. Y si se profundiza en dicha cuestión, aparecen otros momentos que están en el imaginario social y que construyen la memoria colectiva de los argentinos en lo que respecta al deporte. Y sobre todo en lo que tiene que ver con los mundiales. Un 24 de junio se dieron tanto el gol de Claudio Caniggia a Brasil en el Mundial de 1990 para eliminarlos, como el bombazo de Maxi Rodríguez a México en Alemania 2006 en tiempo suplementario que puso a la Argentina en Cuartos.
Dos momentos en los que seguramente quienes los hayan vivido recuerdan dónde se encontraban. Para el de Cani, con la magistral jugada de Diego en la previa, dentro de un encuentro muy complejo en el que los brasileños eran mucho más. Y para el de la Fiera, con otro partido muy complicado, donde los entonces dirigidos por Ricardo La Volpe complicaron sobremanera a a la Selección Argentina de Néstor Pekerman nada menos que en el primer mundial de Messi. Todo conectado.
Además, ambos momentos también incluyen en el recuerdo colectivo a Carlos Salvador Bilardo, DT en Italia 90 y comentarista en Alemania 2006. El Doctor, tan particular como siempre, supo ser autor de dos frases que también quedaron inmortalizadas un 24 de junio. La primera, en el entretiempo de aquel durísimo choque con los cariocas antes de salir al complemento: “No se la pasen a los de amarillo porque perdemos, eh”.
Y la segunda, anticipándose a la jugada apenas la paró de pecho el ex Liverpool y Newell´s tras el cambio de frente de Juan Pablo Sorín. “Arco”, fue la entonces indicación del DT, de la cual el volante nunca se enteró hasta hace unos años. Pero aún así hizo caso para un tremendo golazo, el cual se suma a un día muy especial para todo el deporte nacional. Hoy, a 20 años también de aquel inolvidable momento.

