La tragedia provocada por el colectivo que se desvió de su recorrido y terminó sobre una vereda en Mar del Plata dejó mucho más que una investigación judicial sobre las causas del accidente. Entre el dolor de las víctimas y sus familias comenzaron a conocerse historias que reflejan el drama vivido en cuestión de segundos.
Una de ellas tiene como protagonistas a Guadalupe Merlos Dipietro, de 18 años, y a su novio, Julián, quienes se encontraban juntos cuando fueron embestidos por la unidad de la línea 532. La joven murió como consecuencia del impacto, mientras que el muchacho permanece internado en terapia intensiva con graves lesiones.
Según relataron allegados de la víctima, la pareja estaba esperando el transporte para trasladarse a una reunión familiar cuando ocurrió el siniestro. Guadalupe tenía previsto asistir al cumpleaños de su abuelo, pero el colectivo perdió el control y terminó atropellando a varias personas que estaban en la zona.

Mientras familiares y amigos intentan sobrellevar la pérdida de la adolescente, la preocupación también está puesta en la evolución de Julián, quien continúa luchando por recuperarse de las heridas sufridas durante el accidente.
Pero alrededor de su caso surgió además una denuncia que generó fuerte indignación. De acuerdo con el relato de sus familiares, en medio del caos posterior al choque un joven se acercó simulando ayudarlo y logró acceder a su teléfono celular para comunicarse con la madre del herido.
Tras ese contacto, aseguran que el supuesto colaborador desapareció y que el celular dejó de responder. La familia sostiene que también se llevó la campera y las zapatillas de Julián mientras este permanecía gravemente herido en el lugar.
La acusación provocó conmoción debido al contexto en el que habría ocurrido. Según denunciaron sus allegados, el joven se encontraba convulsionando y a pocos metros estaba el cuerpo sin vida de Guadalupe cuando se produjo el robo.
Con el objetivo de identificar al sospechoso, familiares difundieron imágenes captadas en los momentos posteriores al accidente. Incluso señalaron que algunos testigos pensaron inicialmente que formaba parte del grupo de amigos de las víctimas por la naturalidad con la que se movía entre ellos. Sin embargo, más tarde comprobaron que nadie lo conocía.
Mientras tanto, la Justicia intenta determinar qué provocó la tragedia. El conductor del colectivo declaró que sufrió una falla mecánica en el sistema de dirección y aseguró que perdió completamente el control de la unidad. La hipótesis es analizada por los investigadores, que aguardan los resultados de los peritajes técnicos para establecer cómo se produjo el accidente que terminó con una víctima fatal y varios heridos.

