Una grave denuncia sacude al ambiente de la cumbia. Adrián Marcelo Torres Ruiz Díaz, conocido popularmente como “Chelo”, cantante del grupo tropical Grupo Green, fue acusado de abuso sexual por una influencer que aseguró haber sido atacada durante un encuentro en la localidad bonaerense de La Tablada.
La presentación judicial fue realizada por una mujer de 43 años identificada con las iniciales A.E., quien afirmó que trabaja realizando transmisiones en vivo vinculadas al ámbito musical. Según relató ante la Policía, el lunes había coordinado reunirse con el artista.
Siempre de acuerdo a su declaración, durante la madrugada ambos se encontraban en una camioneta estacionada en la esquina de Cuzco y Caaguazú. La denunciante sostuvo que, cuando estaban en la parte trasera del vehículo, el cantante se bajó los pantalones y abusó sexualmente de ella.
La investigación quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N°21 del Departamento Judicial de La Matanza. Como primeras medidas, la fiscalía dispuso que la mujer sea examinada por el cuerpo médico y que se le realicen las pericias correspondientes, incluido el kit de emergencia para este tipo de casos.
Fuentes del caso indicaron que, por el momento, el músico no fue detenido. Sin embargo, será convocado a prestar declaración indagatoria en las próximas horas, mientras el fiscal analiza los elementos reunidos en el expediente.
Un antecedente que vuelve a quedar bajo la lupa
El nombre de Torres Ruiz Díaz ya había aparecido en una causa judicial por abuso sexual. En abril de 2009, el Tribunal Oral en lo Criminal N°6 de Morón lo condenó a tres años y ocho meses de prisión por un hecho ocurrido años antes.
La denuncia original se había presentado en 2006, cuando una mujer aseguró que el cantante había abusado de tres de sus hijas mientras convivía con la familia. Finalmente, el juicio se centró en el caso de la menor de ellas.
De acuerdo con la investigación, los episodios habrían sucedido entre 2004 y 2006. Tras el proceso judicial, el tribunal dictó una pena de tres años y ocho meses de cárcel, a la que luego se sumaron cuatro meses para unificarla con una condena previa por lesiones.
Una vez cumplida la pena en la Unidad Penal N°25 de Lisandro Olmos, el músico reapareció públicamente y negó las acusaciones. En declaraciones realizadas durante un recital, aseguró que las denuncias eran falsas y que se trataba de “prensa inventada”.

