El nombre de Jan Hurtado supo generar ilusión en Gimnasia. En su primera etapa, el delantero venezolano mostró potencia, presencia y goles, cualidades que lo llevaron a dar el salto al fútbol grande argentino. Por eso, su regreso al Lobo despertó expectativas: parecía una apuesta lógica, con aroma a revancha y redención.
Sin embargo, la segunda etapa estuvo muy lejos de aquel recuerdo. Hurtado nunca logró afirmarse, tuvo pocos minutos, escasa influencia en el juego y no pudo convertir goles, quedando rápidamente relegado en la consideración. El paso fue tan apagado que terminó siendo casi inadvertido, sin peso deportivo ni impacto en el equipo.

Con ese panorama, el final estaba cantado. Gimnasia decidió no continuar el vínculo y el delantero optó por cambiar de aire: su nuevo destino será el Volos NPS de la Superliga de Grecia, una liga distinta, menos exposición y la chance de empezar de cero.
La salida del Lobo marca el cierre de un ciclo que prometía más de lo que dio, pero también abre una oportunidad. En Europa, lejos de la presión y con otro contexto, Hurtado buscará relanzar su carrera y reencontrarse con aquel jugador que supo ilusionar en el Bosque.
Cómo es el club donde jugará Hurtado
El Volos NPS es un club relativamente joven del fútbol griego, fundado en 2017, que en pocos años logró instalarse en la Superliga de Grecia, la máxima categoría del país. Tiene su sede en la ciudad de Volos, un puerto ubicado en el centro del país, y disputa sus partidos como local en el Estadio Panthessaliko, con capacidad para alrededor de 22 mil espectadores.

Lejos de los gigantes históricos como Olympiacos, Panathinaikos o AEK Atenas, Volos se caracteriza por ser un equipo de mitad de tabla, con el objetivo principal de mantener la categoría y potenciar jugadores que buscan relanzar su carrera. En ese contexto, el club suele apostar por futbolistas extranjeros con recorrido previo, especialmente sudamericanos.
Para Jan Hurtado, el Volos aparece como un escenario ideal para empezar de nuevo: menos presión mediática, un fútbol físico y directo, y la posibilidad de sumar minutos y confianza, algo que no logró en su último paso por Gimnasia. El desafío será adaptarse rápido y transformarse en una pieza ofensiva importante en un equipo que necesita goles y referencias en ataque.

