Nicolás Barros Schelotto fue una de las figuras del triunfo 2-1 de Gimnasia ante Racing en el Bosque. El mediocampista, que abrió el marcador con un gol olímpico, habló tras el partido y destacó la importancia del tanto, su estreno con la camiseta número 10 y el valor colectivo del resultado. Además de la emoción extra de haber tenido a su papá Guillermo en cancha como espectador.
“Siempre busco el centro cerrado y que sea un quilombo para el arquero. Si no, que la empuje un compañero. Pero estoy contento por hacer mi primer gol en este estadio. Es algo soñado por cómo se dio”, explicó el autor del 1-0, en referencia a la jugada de pelota parada que terminó directamente en la red.

Barros Schelotto también remarcó el costado emocional del momento que atraviesa en el club. “Es una emoción muy grande. Esto es día a día, trabajé toda mi vida para cumplir el sueño de jugar en este club. Es trabajo, pero con los pies sobre la tierra. La finalidad es que gane el equipo”, señaló. “Sabía que iba en buen camino y la verdad fue muy hermoso. No sabía que vino mi papá”, complementó.
Consultado por la decisión de hacerse cargo de las pelotas paradas, el volante reveló que la decisión fue consensuada con Ignacio Fernández, a quien elogió especialmente. “Lo decidimos entre los dos. Le agradezco. Nacho es un jugador de una trayectoria inmejorable. Ganó todo lo que se podía ganar, vino y humilde se entrena con la mejor. Es el primero en estar. Es un orgullo jugar a su lado”, afirmó.

Además, explicó el significado personal de usar por primera vez la número 10. “Es especial. Es el día que cumple mi mamá, así que contento. Es un número más, pero es lindo llevarlo”, contó.
Por último, ya con la mira puesta en lo que viene, Barros Schelotto valoró el triunfo ante un rival de peso y anticipó el próximo desafío. “Son dos equipos grandes, es bueno jugar y sobre todo ganarles. Ojalá se nos dé el resultado en la cancha de River”, cerró.

