En medio del escándalo por la criptomoneda $LIBRA, que dejó a más de 40.000 en la ruina, emergio la voz del “Tano Giuliani”, un joven de 20 años que se podría enunciar como el primer arrepentido de la secta de “La Libertad Avanza”.
A través de un extenso hilo en Twitter, Giuliani relata su experiencia dentro del movimiento liderado por Javier Milei y su asesor presidencial, Santiago Caputo.
Del entusiasmo al desencanto y su ascenso en la política libertaria: “Milei estaba loquito”
Giuliani cuenta que su interés por la política y la economía comenzó en 2018, durante la corrida cambiaria del gobierno de Macri, cuando tenía apenas 13 años. En plena cuarentena, Milei ganó popularidad y sus ideas liberales resonaron en él. Aunque siempre se consideró liberal en lo social y ortodoxo en lo económico, Giuliani admite que desde el principio supieron que “Milei estaba loquito” y que “a nadie le daba confianza”.
Tras el triunfo de Milei en las PASO de agosto de 2023, Giuliani, con solo 130 seguidores en Twitter, ganó relevancia rápidamente al publicar tuits burlándose de Patricia Bullrich. Su alcance creció tanto que Milei comenzó a responderle e incluso replicaba sus publicaciones en Twitter e Instagram.

Giuliani llegó a escribir algunos guiones de campaña para Milei, como uno que el candidato utilizó en un spot, repitiendo literalmente las consignas que el adolescente había publicado días antes.
La “patota digital gay” contra los disidentes internos
El verdadero problema comenzó después de ganar el balotaje. Giuliani describe cómo se desarmó todo el equipo y el plan que Milei había prometido. Pasaron de proponer a Ocampo para la dolarización a nombrar a Luis Caputo, y de considerar a Villarruel para Defensa o Seguridad a optar por Bullrich y Petri. Además, se reintrodujo el mpuesto a las ganancias que Milei había prometido eliminar, lo que, según Giuliani, “violentaba el mandato popular de forma zarpada mal”.
Durante la asunción de Milei, Giuliani viajó a Buenos Aires y conoció a varios tuiteros prominentes de “La Libertad Avanza”. Sin embargo, al expresar sus desacuerdos en grupos y chats internos, comenzó a ser atacado por la “patota digital”. No podían permitir que un “influencer” libertario pusiera en duda las decisiones del presidente.
Buscaban que se suicide
A medida que los ataques aumentaban, incluso involucrando a amigos de su vida real, Giuliani decidió alejarse de las redes hasta el 1 de marzo de 2024, cuando regresó para cubrir las Sesiones Ordinarias del Congreso. Sin embargo, al defender a Villarruel de las críticas internas, los ataques se intensificaron.
Personas con acceso a la Casa Rosada le decían que “emitía de más” y en grupos libertarios hablaban de “volverlo loco hasta que se suicide”. Afortunadamente, Giuliani afirma estar “bastante bien del bocho” y tomó todo como “de quien venía, de una granja de trolls rentados”, asegurando que todo lo que se dice del sueldo que cobran estos tuiteros por “bancar a Milei” es absoluta verdad.
Probablemente el párrafo más demoledor de todo el extenso hilo sea el que indica un detalle jamás revelado ni señalado por nadie: “El libertario promedio verdaderamente es burro, estúpido y muy vendido. Conocí a miles y la mayoría no la ponen nunca porque son incogibles o porque son trolos de clóset (o ambas) y ser gay es absolutamente EXCLUYENTE para pertenecer a la secta“.
El intento de crear una ‘Cámpora de Milei’ y la traición interna
Para contrarrestar el ambiente hostil, el 22 de diciembre de 2023, Giuliani creó la cuenta “Militancia de Milei”, con la intención de que fuera una especie de “Cámpora de Milei”. En solo siete días, la cuenta alcanzó 20.000 seguidores.
Sin embargo, seis días después, comenzaron los ataques públicos de la “patota digital” en su contra. El 5 de enero de 2024, perdió completamente el acceso a la cuenta: alguien había cambiado la contraseña y el correo de recuperación, bloqueándolo. Logró recuperarla gracias a un amigo que trabajaba en Twitter Argentina, descubriendo que el último acceso provenía de Lanús, lo que confirmaba que estaban jugando “recontra sucio”.
Finalmente, tras recibir amenazas directas de figuras como Sergio Farías de LLA Mendoza y Cristian Rondo, Giuliani decidió alejarse definitivamente. Aunque considera a Villarruel como “la única zafable de este Gobierno”, la presión y las amenazas lo llevaron a desaparecer durante meses.Reapareció el Día de la Lealtad Peronista, como trazando un “guiño” opositor, compartiendo una carta en la que expresaba su desilusión y describía al movimiento como una “asociación ilícita y una mafia”.
La confesión de Tano Giuliani ofrece una mirada interna a las dinámicas y prácticas dentro del movimiento de “La Libertad Avanza”, revelando tácticas de manipulación, censura y persecución hacia quienes se atreven a cuestionar las decisiones del liderazgo de “la secta”.
Luego de escrito este articulo la cuenta de X fue desmantelada aunque existe una cuenta respaldo llamada @ysitdigoqsi que mantiene el posteo original.

