Es pura especulación, aún no hay nada dicho. Nadie anunció ni una palabra oficialmente. Pero… ¿y si? ¿Y si lo que parece una simple reseña, un elogio más entre tantos, en realidad escondiera el germen de algo más grande? La pregunta se instala inevitablemente cuando el que habla no es cualquiera, sino Hideo Kojima, el mismo que revolucionó la narrativa de los videojuegos modernos con Metal Gear Solid y Death Stranding. El mismo que no suele regalar palabras si no hay algo que lo haya tocado en serio. El mismo que, si elogia con detalle, quizá también empieza a imaginar.
La serie argentina El Eternauta, basada en el clásico de ciencia ficción de Héctor Germán Oesterheld, viene rompiendo récords desde su estreno en Netflix. Se trepó al podio de las más vistas a nivel mundial, sí. Pero hay algo más potente que los números, y es que “muñecos” están hablando de ella. Y en esos quiénes, apareció Kojima.

ELOGIOS DE UNA CELEBRIDAD
En su cuenta de X, donde sus palabras cotizan como oro, el diseñador japonés publicó no una línea, no un emoji, sino tres párrafos cargados de entusiasmo. Y eso, en el mundo Kojima, no es dato menor. Cuando apenas menciona que vio algo, muchos lo leen como indiferencia. Pero cuando se explaya, hay algo ahí que lo sacudió.
“Acabo de terminar la Temporada 1 de El Eternauta. El drama, las actuaciones, la dirección, el diseño artístico (especialmente la representación de la nieve y la pared de autos) y los efectos visuales fueron excepcionales”, escribió.
Y fue más allá: subrayó los temas de “enemigo invisible” y “fuerza inmensa que acecha detrás de todo”, ubicándolos en la tradición de los grandes relatos de ciencia ficción del siglo XX surgidos de la paranoia de la Guerra Fría, como The Body Snatchers.
Aunque admitió que aún no leyó el cómic original, Kojima resaltó cómo el contexto político de los 50 moldeó la historia y la definió como una obra maestra de la ciencia ficción argentina. También elogió su ritmo pausado, su clima, su densidad narrativa. El Eternauta, dijo, se aleja de los lugares comunes del apocalipsis zombi o las pandemias sin alma.
¿Solo fan o posible creador?
Y ahí, otra vez, la pregunta: ¿será solo admiración lo que siente? ¿O quizás, mientras escribía esas líneas, algo se encendió en su cabeza? ¿Una idea, un concepto, un borrador? Porque si alguien puede traducir la épica existencial del Eternauta a lenguaje interactivo, es él. Nadie más que Kojima, que hace tiempo dejó de hacer videojuegos para empezar a crear universos.
Por ahora, todo esto es deducción. Un pensamiento que flota, como esa nevada mortal que cae en Buenos Aires en las primeras páginas del cómic. Pero si el Messi del gaming puso los ojos ahí, ¿quién se atreve a descartar que alguna vez lo sueñe como juego?

