Todo comenzó con un pedido realizado a través de la red social Twitter de un usuario que preguntó si algún ejecutante de acordeón podía acercarse a tocar para un adolescente de 15 años. Blas, está en el Hospital Garrahan de Ciudad de Buenos Aires, con “cuidados paliativos” a causa de una enfermedad terminal. A él le gusta tocar el acordeón, pero ya no puede realizarlo más por “falta de movilidad”. De acuerdo al tweet original, su último deseo es escuchar el instrumento que tanto ama.
Desde otra cuenta de la misma red social, se “arrobó” a quien desde hace años es el mayor exponente popular en la ejecución del acordeón: el misionero Horacio “Chango” Spasiuk.
TE PUEDE INTERESAR
“Alguien que toque el acordeón?”, decía escuetamente el mensaje acompañado por una captura de Instagram con mayor explicación de la situación.
En esa imagen se leía el siguiente texto: “Necesitamos algún Voluntarx que toque el acordeón para un paciente de 15 años en el Garrahan al que le realizan cuidados paliativos. El paciente tocaba el acordeón pero ya no puede hacerlo por falta de movilidad. Sueña como último deseo, escuchar un poco de su instrumento”.
Y LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON, PERO AQUÍ… SE HACEN REALIDAD
El siguiente mensaje incluía el nombre de Spasiuk llamándolo con el cliché de como en las películas se hace con los superhéroes: “Esto es un trabajo para @changospasiuk, ojalá lo leas”, decía el usuario “Nippurdelagash”, con la lejana esperanza de que haya una respuesta favorable para el jovencito con esa enfermedad terminal.
Y el artista por supuesto lo leyó, y respondió enseguida: “Voy mañana!“.
La magia está en camino…
Por eso en este mediodía se espera ver si alguno de los presentes en la sala en donde se encuentra Blas, podrá grabar y subir a las redes el conmovedor momento, que la buena predisposición del músico, siempre diligente y comprometido, permitirá que se genere.
TE PUEDE INTERESAR