Crece el debate por la normativa que habilita el uso de cigarrillos electrónicos y bolsas de nicotina en argentina, ya que detrás de una fragancia dulce se esconde una realidad que inquieta a la comunidad médica por las consecuencias de su uso.
El médico neumonólogo y expresidente de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), Alejandro Videla, en diálogo con “Todo no se puede” de LA CIELO FM 103.5 advierte que se corre el riesgo de una “regulación liberalizada” que simplemente facilite el acceso a nuevas generaciones de adictos.
Vida explica que “los cigarrillos electrónicos son productos que tienen un gran atractivo para la gente joven porque son modernos y vienen con la adición de saborizantes que los hacen todavía más atractivos”.
La Puerta de Entrada a la Nicotina
El debate sobre la nueva reglamentación de vapeadores y bolsas de nicotina en el país ha encendido las alarmas en las sociedades científicas. Para Videla, el uso de sabores está fríamente calculado, el médico advierte que “el saborizante es una cosa que está apuntada a los chicos jóvenes que les hace como más suave el impacto de la nicotina sobre el paladar”. El riesgo no es solo el dispositivo en sí, sino la dependencia a largo plazo. “Exponerse a la nicotina es correr un alto riesgo de convertirse en una persona dependiente para toda la vida”, señala, agregando un dato demoledor: “El 80 por ciento de la gente que vapea después fuma cigarrillos convencionales”.
Metales Pesados y Pulmones de 30 Años
Frente al mito del “vapor inofensivo”, la ciencia revela una toxicidad física tangible. Videla explica que, a diferencia del tabaco tradicional, el vapeador introduce elementos mecánicos en el organismo, “un cigarrillo electrónico produce partículas de metal porque tiene un coil (resistencia) adentro que libera en el aerosol pedazos de metal”.
Esta exposición ya está mostrando sus efectos en los consultorios argentinos. “Usuarios de vapeo de 30 años de edad están reportando el doble de veces diagnóstico de EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) que personas de la misma edad que no vapean”, afirma el neumonólogo. Además de la conocida enfermedad aguda EVALI, se están detectando casos de “fibrosis pulmonar a lo largo del tiempo y aumento de riesgo de infecciones por neumococo”, sentenció el especialista.
¿Control o Capitulación Estatal?
Uno de los puntos más críticos de la crónica actual es la naturaleza de la regulación propuesta para Videla es la “regulación liberalizada”, cuestionando la capacidad real del Estado para fiscalizar estos productos. Según el experto, el método de control es ineficiente, ya que, “el mecanismo que se está proponiendo es preguntarle al fabricante cuánta nicotina tiene su producto porque no está previsto ningún control externo por parte del ministerio”. Mientras asegura que el estado “no tiene los recursos técnicos para medir estas cosas”.
La preocupación de la comunidad médica es que el país se vea “inundado de productos directamente apuntados a los niños, niñas y adolescentes”, repitiendo modelos de países vecinos. Videla es tajante al identificar quién se beneficia con este vacío: “Los fabricantes de cigarrillos electrónicos son los mismos fabricantes de la industria tabacalera, son un nuevo producto de nicotina producido por el mismo vendedor de antes con las mismas intenciones de antes, que es usufructuar a expensas de la salud de la gente”.
La conclusión del especialista es un llamado a la conciencia social y política, “ninguna forma de administración de nicotina es inocua”. Mientras el mercado se expande bajo el amparo de la modernidad, Argentina enfrenta el desafío de no permitir que una regulación deficiente legalice lo que Videla define como la creación de “nuevas generaciones de adictos”.

