Las empresas de alimentos argentinos no sólo están entre los que mayores márgenes suelen adicionar a sus productos sino muchas veces apelan a tácticas comerciales malintencionadas, engañosas y hasta absurdas para vender algo que en realidad no es. En jerga popular sería “hacer pasar gato por liebre”. Esto sucede ahora con una marca que se publicita como de “aceite de oliva extra virgen“, cuando en realidad el producto es aceite mezcla “con” un poco de oliva.
El usuario de Twitter @gabrielsoglio1 realizó un hilo explicando cada detalle de este engaño que se suma a una larga lista de alimentos que colocan “producto a base de…”, y que por packaging, slogans o nombres de fantasía buscan camuflarse con otros jugando con brindar un precio más económico.
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Aquí el planteo que provocó indignación en quienes lo leyeron por profundizar lo peor de la “viveza criolla”.
“Los productores argentinos de alimentos, en su incesante carrera por estafar al pueblo consumidor, nos regalan joyas del fraude como esta.
Este aceite de oliva llamado ‘Tratorio’ declara en su etiqueta ser aceite de oliva extra virgen a un precio muy conveniente”, introduce su primer mensaje a manera de presentación en la cuenta de la red social.
Luego agrega, ya yendo al meollo del engaño: “Sin embargo, debajo de Tratorio, se observa “.con”.
Algún desprevenido podría pensar que se llama “Tratorio.con”, en el peor de los casos, si se lo lee rápidamente, alguien podría pensar que hace referencia a un sitio web”.
Y para entender como es la realidad de lo que promociona en su etiqueta hay que dirigirse al otro lado del envase en donde en letra minúscula puede comprenderse a que aludía el “.con” del frente del envase.
“Pero no, nada de eso. Si se acude al costado de la etiqueta se puede comprobar que se trata de aceite mezcla y no de aceite de oliva extra virgen”.
Al final en el último de los tweets de su hilo, Soglio realiza la conclusión del fraude: “En definitiva, se trata de “Tratorio con aceite de oliva”, ese es el rol del “con”. Es increíble que logren montar una estafa solamente con un “.” (punto).”
CASOS SIMILARES QUE TRATAN AL CONSUMIDOR COMO ESTÚPIDO
Existen otros ejemplos como “rallado“, para referirse a algún producto con sabor a queso que no es queso, o “alimento a base de leche”, que no es leche, los cuales ya son habituales en el mercado argentino desde hace casi una década.
Mientras tanto las sucesivas “secretarías de comercio” poco y nada han logrado en erradicar estas tácticas comerciales basadas en engaño y fraude que obligan al consumidor a ir al almacén o supermercado con lentes de leer si quieren no ser estafados percatándose recién al llegar a casa, o al probar la “diferente” calidad del producto.
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