El próximo 13 de julio se conmemorará un nuevo Día Internacional de Sarcoma, una patología oncológica que no se puede prevenir pero que detectada a tiempo, es posible tratarla adecuadamente. En Argentina, se estima que hay 1.300 casos de este tipo de cáncer anualmente. Por ello, te contamos más sobre esta enfermedad.
Esta enfermedad suele afectar los sostenes del cuerpo humano -huesos, músculos, vasos sanguíneos, grasa corporal- y tiene la particularidad de que no se puede prevenir. “A veces es difícil obtener un correcto diagnóstico, ya que hay más de 70 subtipos de estos tumores”, explica la oncóloga Yanina Pflüger (MN 120531), jefa del servicio de Melanoma y Sarcoma del Instituto Alexander Fleming (IAF).
Además, agrega: “Puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque las extremidades son la localización más frecuente, seguida del retroperitoneo”.
Por ello, la importancia de celebrar esta efeméride radica en generar conciencia en la detección temprana, que brinda una mejor perspectiva para los tratamientos.
Síntomas de este tipo de cáncer
Según el doctor Andrés Rodríguez (MN 140049), oncólogo clínico del Instituto Alexander Fleming, la “gran mayoría de estos tumores son esporádicos, es decir no tiene una causa hereditaria o familiar”.
Entre las causas, también señala que se “pueden generar en baja frecuencia en zonas que previamente recibieron tratamiento con radioterapia o en pacientes con afecciones previas como enfermedad de Paget o linfedema crónico”.
No obstante, el médico advierte que no hay una estrategia de detección precoz a través de exámenes periódicos ni tampoco medidas de prevención.
Lo que sí, recomienda asistir al médico ante la sospecha de algún síntoma: “Por ejemplo, en el abdomen, podemos sentir dolor, alteración del tránsito intestinal o deposiciones con sangre. Si es en las extremidades puede aparecer un bulto mayor a 5 centímetros sin causa directa relacionada, que permanece por un largo periodo de tiempo (semanas o meses)”.
El tratamiento de un sarcoma
La oncóloga Yanina Pflüger señala que “es difícil generalizar el tratamiento para todos los sarcomas como tipo tumoral”. Sin embargo, detalla: “Si la enfermedad está localizada, la cirugía debería ser el gesto principal y que se deberá discutir si requiere además quimio y/o radioterapia antes o luego de la misma”.
No obstante, con los pacientes con enfermedad avanzada, la quimioterapia sistémica es el tratamiento de elección. También, en algunos casos, pueden ser las terapias dirigidas.


