Falta nada para que Estudiantes termine de oficializar la venta de Mikel Amondarain. A esta altura, si bien restan algunos detalles que no “harán peligrar la operación” (según dicen en el club), los números establecidos ya la ponen en el marco de una transferencia histórica para el Pincha. Porque los 12 millones de euros que recibiría el Pincha en todo concepto (diez por el pase en sí y otros dos por objetivos, a falta también de definir una plusvalía por una futura venta), ya lo ubican en el segundo lugar de ese ránking millonario del club.
Por lo tanto, es una cifra que no solo representa un enorme ingreso para Estudiantes, sino que además ubica al mediocampista en un lugar increíble con menos de un año jugando en Primera. Sí, es un dato no pasa inadvertido. Y potencia todavía más la fuerza de esta operación. Y lo que lo asemeja con Juan Foyth, que sigue siendo la venta top, después de haber jugado apenas seis meses en la Máxima.

La cuestión es que una vez que se oficialice este traspaso, el Pincha concretará la segunda transferencia más alta de su historia. El único pase que la supera es justamente la Foyth al Tottenham, que se realizó por 13 millones de euros en el 2017. Detrás de Amondarain aparecen nombres de peso como José Sosa, transferido al Bayern Munich por 9 millones de euros en 2007, y Guido Carrillo, vendido al Mónaco por la misma cifra en 2015, justamente los dos capitanes actuales del equipo. Y también jugadores de la cantera.

En el mismo lugar que José y Guido está Benjamín Rollheiser, quien vivió una situación particular: si bien estuvo en las Inferiores de Estudiantes, terminó debutando en Primera en River y volvió al Pincha en condición de libre. Ahí, logró reimpulsar su carrera, ganó la Copa Argentina y el club hizo un negocio redondo, vendiéndolo en nueve millones de euros al Benfica con apenas 48 partidos disputados. El detalle, claro, es que no todo ese dinero fue para el club ya que el jugador vino con el pase en su poder. Eso sí, en los números fríos, está entre las top.

La operación también deja atrás otras ventas históricas del club, como las de Joaquín Correa a la Sampdoria (8,4 millones de euros), uno que, vaya paradoja, podría volver con el dinero que ingresaría por Amondarain. Más atrás aparecen Matías Pellegrini al Inter Miami (8,18 millones), Duván Zapata al Napoli (7,47 millones), Pablo Piatti al Almería (7 millones), Brian Sarmiento al Manchester City (7 millones), Mariano Pavone al Real Betis (6,8 millones) y Santiago Ascacíbar al Stuttgart (6 millones).

Estudiantes y la confirmación de su capacidad de venta
Más allá del impacto económico, la salida de Amondarain ratifica la capacidad de Estudiantes para formar y potenciar futbolistas que luego despiertan el interés de los principales mercados europeos. El Bologna apostó fuerte por el joven argentino y desembolsará una cifra millonaria para incorporarlo de cara a la nueva temporada de la Serie A.

El ranking histórico de las ventas del club vuelve a modificarse con este movimiento. El pase de Amondarain no solo le permitirá al Pincha realizar una de las operaciones más importantes de los últimos años, sino que quedará grabado entre las grandes transferencias de la institución, solo por detrás de la histórica venta de Juan Foyth al Tottenham.

