Después de un mayo marcado por varias irrupciones de aire polar, heladas y temperaturas por debajo de los valores normales, el invierno podría presentar un escenario diferente para gran parte de la provincia de Buenos Aires. Así lo anticipa el último pronóstico climático trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que proyecta un período con más lluvias y un frío menos riguroso que el registrado durante las últimas semanas.
La novedad resulta especialmente relevante para el territorio bonaerense, donde mayo dejó mañanas extremadamente frías y jornadas con registros térmicos propios de pleno invierno. Incluso distintos informes meteorológicos habían advertido que gran parte de la región pampeana atravesaba un período con temperaturas inferiores a los promedios históricos y escasez de precipitaciones.
Según las proyecciones oficiales para el trimestre junio-julio-agosto, existe una mayor probabilidad de que las lluvias se ubiquen por encima de los valores normales en sectores clave de la región pampeana, incluida buena parte de la provincia de Buenos Aires.
El pronóstico también señala que las temperaturas tenderían a ubicarse dentro de parámetros normales o levemente superiores a los habituales para la época.
Qué puede pasar en la provincia de Buenos Aires
Los especialistas aclaran que el informe no implica la ausencia de olas de frío ni de jornadas con heladas. Por el contrario, esos fenómenos seguirán siendo parte del invierno bonaerense. Lo que cambia es la tendencia general esperada para los próximos meses.
En términos prácticos, el escenario proyectado indica que podrían registrarse menos episodios prolongados de frío extremo que los observados durante mayo, mientras que las precipitaciones tendrían una frecuencia mayor a la registrada en las últimas semanas.
De acuerdo con el análisis climático difundido por el SMN, las perspectivas para el centro del país muestran una tendencia favorable a condiciones más húmedas que las observadas durante el otoño, un dato que también es seguido de cerca por el sector agropecuario.
Un alivio para el campo bonaerense
Para el sector productivo de la provincia, el pronóstico adquiere una relevancia particular. Durante buena parte del otoño predominó un contexto de lluvias escasas y sucesivas irrupciones de aire frío que generaron preocupación en distintas zonas agrícolas y ganaderas.
La posibilidad de contar con un régimen de precipitaciones más frecuente durante el invierno aparece como una noticia positiva para numerosas regiones bonaerenses que venían arrastrando un déficit hídrico en los últimos meses.
Sin embargo, los expertos remarcan que los pronósticos estacionales reflejan tendencias generales y no permiten anticipar eventos puntuales ni fechas específicas de lluvias o ingresos de aire polar.
Un cambio respecto de mayo
La proyección marca un contraste con lo ocurrido durante el último mes, cuando distintos modelos meteorológicos coincidieron en señalar anomalías térmicas negativas y precipitaciones por debajo de los valores normales sobre amplias regiones del país, incluida la provincia de Buenos Aires.
Ahora, el escenario comienza a modificarse. Desde el organismo meteorológico observan señales que favorecen una temporada invernal más húmeda y menos extrema desde el punto de vista térmico, especialmente en el centro de Argentina.
“Los pronósticos climáticos estacionales muestran tendencias de probabilidad y no determinan cómo será el tiempo en un día particular”, recuerdan habitualmente desde el ámbito meteorológico al explicar el alcance de este tipo de informes.
Por eso, aunque el invierno se perfile más benigno que mayo en términos generales, las heladas, los ingresos de aire polar y los días de bajas temperaturas seguirán formando parte del paisaje habitual de la estación más fría del año.

