En medio de una atmósfera de profunda conmoción nacional por la partida del Indio Solari, las voces de quienes caminaron junto a él en los márgenes del éxito masivo comienzan a reconstruir el rompecabezas de su mito. Claudia Puyó, referente del rock nacional y corista en el álbum debut Gulp! (1985) en una entrevista en “Todo no se puede” de LA CIELO FM 103.5, recuerda con nostalgia aquellos tiempos en que los escenarios eran bares y el futuro era una apuesta independiente. “Yo cantaba con ellos en los shows pero eran shows más chicos en el Paracultural o en todos esos lugares, eran bares donde tocaban los Redondos en esa época”, rememora Puyó, situando el origen en una era donde la banda forjó un camino inédito como músicos independientes.
Para Puyó, el impacto inicial de Solari no fue solo su mística, sino una presencia sonora que desafiaba lo conocido. “Me acuerdo que la primera vez que lo escuché digo, ‘qué voz rara que tenés que escuchar'”, confiesa, subrayando que, aunque luego se normalizó, en aquel entonces era algo completamente distinto. Esa rareza se convirtió en una marca indeleble, “Indio marcó una diferencia terrible en la música argentina”, afirma con la seguridad de quien vio nacer un fenómeno que “nunca se va a ir porque hay tantos músicos que heredaron su ironía”.
Los inicios de Los Redondos
Detrás del hermetismo que caracterizó sus últimos años, Claudia describe a un Solari humano, agudo y complejo con quien compartía largas noches de charla en Ramos Mejía. “Era una persona realmente inteligente, era muy divertido hablar con él, entretenido”, relata, aunque no oculta los matices de su personalidad: “Era bastante jodida también, tenía su carácter, era una persona muy, muy guardada”. A pesar de esa reserva, Puyó destaca que en la intimidad de los ensayos y grabaciones en el estudio de MIA, el clima era de una vitalidad única: “Era muy divertido estar con los Redondos, era una época que empezó un poquito con la democracia también, poder salir”.
El éxito arrollador que siguió a la presentación de Gulp! en Cemento terminó por distanciar sus caminos cuando ella se radicó en España. Al regresar en los 90, se encontró con una realidad transformada, “ellos eran hiperpulares, nada que ver cuando yo me fui, llenaban estadios, lugares, millones de personas y yo no tenía ese acceso”. Aquella distancia física, sin embargo, no borró el afecto ni el impacto de su partida.
Hoy, la ciudad de La Plata y el país entero lloran a quien Puyó define como un ser “muy, muy inteligente”, alguien que concentraba toda su energía en la creación. La despedida, cargada de una pesadez emocional compartida por miles de seguidores, se resume en el sentir de la propia cantante al aire de La Cielo, “hablar de Indio ahora que no está me hace una cosa adentro del alma, me da de llorar”, admite conmovida, cerrando su relato con una frase que resuena en cada rincón ricotero, “tengo un nudo en la garganta en este momento, el Indio ya es de todos”.

