Luego de que Javier Milei presentara la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central como una herramienta para impedir el financiamiento del déficit mediante emisión monetaria y reforzar la independencia de la entidad, el presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo, cuestionó el proyecto y sostuvo que el debate excede la política monetaria.
En un documento difundido tras el anuncio oficial, Cuattromo planteó que el punto central no pasa por discutir la necesidad de reducir la inflación, sino por determinar “quién pagará los costos de mantenerla baja”. Según afirmó, las decisiones monetarias no son técnicamente neutrales, sino que tienen efectos sobre la distribución del ingreso, los salarios y el empleo.
En ese sentido, cuestionó que la reforma establezca como único objetivo del Banco Central preservar el valor de la moneda y elimine referencias al empleo, el desarrollo económico y la estabilidad financiera. A su criterio, esa definición implica que, aun cuando las políticas para reducir la inflación afecten la actividad económica o los ingresos de los trabajadores, la autoridad monetaria no podrá contemplar esas consecuencias dentro de su mandato.
Cuattromo sostuvo que la inflación perjudica especialmente a los sectores de menores ingresos, aunque advirtió que los procesos de estabilización tampoco resultan socialmente neutrales. Según argumentó, distintas experiencias muestran que los períodos de desinflación suelen ir acompañados por una menor participación de los salarios en la economía, por lo que los costos del ajuste terminan distribuyéndose de manera desigual.
“Reducir la inflación puede ser indispensable, pero hacerlo ignorando sistemáticamente sus consecuencias sobre el empleo, los salarios o la producción supone resolver ese conflicto siempre en la misma dirección”, señaló.
Críticas a la independencia del Banco Central
El presidente del Banco Provincia también cuestionó uno de los ejes centrales del proyecto impulsado por el Gobierno: el fortalecimiento de la independencia del Banco Central. Según explicó, la entidad ya cuenta con autonomía formal desde hace más de tres décadas, por lo que, a su entender, el problema no radica en la independencia institucional sino en la forma en que esa autonomía se ejerce.
En ese marco, advirtió que la iniciativa endurece los mecanismos para remover al presidente y al directorio del Banco Central, pero no introduce cambios equivalentes en los procedimientos para su designación. Para Cuattromo, ese desequilibrio puede generar el efecto contrario al buscado. “Lo que se protege deja de ser la institución y pasa a ser el directorio que hoy circunstancialmente la ocupa”, sostuvo.
Una mirada más amplia sobre la inflación
Por último, el titular del Banco Provincia cuestionó la idea de que limitar la emisión monetaria alcance, por sí sola, para resolver el problema inflacionario argentino. Según planteó, la economía del país enfrenta además restricciones productivas, vulnerabilidad externa y tensiones distributivas que no pueden resolverse únicamente mediante una reforma institucional del Banco Central.
En ese contexto, concluyó que la estabilidad de precios constituye una condición necesaria para el crecimiento, aunque advirtió que un esquema basado exclusivamente en ese objetivo podría derivar en menores salarios, menor empleo y una pérdida de capacidad productiva.

