El radicalismo bonaerense pondrá este sábado en marcha su nueva etapa política con una jornada que combinará la renovación institucional del partido y una primera señal de posicionamiento rumbo a 2027. En La Plata, casi 300 convencionales provinciales elegirán las autoridades de la Convención y, por la tarde, Emiliano Balbín tendrá su primer acto fuerte como titular del Comité Provincia, en donde buscará mostrar unidad y capacidad de reconstrucción interna.
La actividad marcará el cierre formal del proceso que comenzó en junio, cuando la Unión Cívica Radical (UCR) bonaerense logró evitar una nueva interna electoral y acordó una lista de consenso horas antes del vencimiento del plazo para la presentación de nóminas.
El entendimiento se alcanzó luego de intensas negociaciones contrarreloj entre el abadismo, el sector de Evolución referenciado en Martín Lousteau y el espacio descolo encabezado por Miguel Fernández junto a un grupo de intendentes radicales.
La definición puso fin a semanas de tensión dentro de la UCR provincial, atravesadas por disputas por el cronograma electoral, diferencias en torno a la conducción partidaria y movimientos internos que amenazaban con desembocar en una nueva contienda electoral.
Finalmente, prevaleció un esquema de unidad sostenido en la sintonía pragmática entre el senador nacional Maximiliano Abad y Evolución, que volvieron a articular una alianza táctica para ordenar la estructura partidaria y distribuir los principales espacios de conducción.
La unidad que reordenó el escenario interno
El acuerdo significó un cambio en la correlación de fuerzas dentro del radicalismo bonaerense. El abadismo recuperó formalmente el control del Comité Provincia, luego del distanciamiento que había protagonizado con el sector de Miguel Fernández, que en el último tiempo había ganado protagonismo dentro de la estructura partidaria.
La presidencia del Comité Provincia quedó en manos de Emiliano Balbín, dirigente alineado con Abad, mientras que Evolución logró conservar lugares estratégicos dentro del esquema de conducción con Josefina Mendoza en la vicepresidencia. El diputado Matías Civale, cercano al intendente de Tandil, Miguel Lunghi, fue designado secretario general del partido.

El sector referenciado en Miguel Fernández, que hasta último momento evaluó la posibilidad de competir con una lista propia encabezada por el diputado nacional Pablo Juliano, finalmente aceptó el acuerdo y obtuvo la vicepresidencia primera del Comité Provincia.
En agosto, el proceso terminó de consolidarse con las elecciones realizadas en los nueve distritos donde no se alcanzó una lista de unidad. La jornada transcurrió sin sobresaltos y luego las autoridades provinciales comenzaron una recorrida por los distintos comités para acompañar las asunciones locales.
La Convención, la llave para el futuro electoral
Aunque el acto liderado por Balbín será la imagen política de la jornada, el punto estratégico estará en la Convención Provincial, que se reunirá el sábado por la mañana en el Club Atenas de La Plata.
El órgano partidario, integrado por cerca de 300 convencionales, tendrá un rol central en los próximos meses, ya que será el ámbito donde el radicalismo definirá las reglas y lineamientos políticos para la construcción electoral de 2027.
Todo indica que Pablo Nicoletti, dirigente de Evolución, volverá a quedar al frente de la Convención Provincial, luego de haber conducido la Convención de Contingencia durante el proceso que terminó habilitando el adelantamiento de las elecciones internas.
Además de la elección de autoridades, la Convención funcionará como un escenario para comenzar a ordenar la discusión estratégica del partido, en un contexto donde la UCR deberá definir qué lugar ocupará dentro del mapa político bonaerense.
El debate que atraviesa al radicalismo: Milei, tercera vía o camino propio
La unidad alcanzada para evitar la interna no eliminó las diferencias políticas que atraviesan al radicalismo bonaerense. La próxima discusión de fondo será la estrategia electoral y la política de alianzas rumbo a 2027.
Dentro del partido conviven sectores con miradas diferentes sobre el futuro. Algunos dirigentes observan con mayor cercanía la posibilidad de reconstruir una coalición junto al PRO y avanzar hacia algún tipo de entendimiento con La Libertad Avanza, en una reedición ampliada del esquema que supo representar Juntos por el Cambio.
Dirigentes y algunos intendentes dentro de este esquema observan en esa estrategia la única salida para defender el poder territorial que mantienen en la provincia- actualmente 27 intendencias- y no quedar al margen de una disputa que entienden volverá a estar polarizada entre los oficialismos nacionales y provinciales.
Otros sectores, en cambio, rechazan un acercamiento con los libertarios y plantean la necesidad de preservar una identidad propia, explorar terceras vías o construir una alternativa por fuera de los principales polos políticos.
Incluso, dentro del radicalismo provincial existe un puñado de dirigentes que mantienen canales de diálogo con sectores cercanos al gobernador Axel Kicillof, una muestra de la diversidad interna que atraviesa al partido y que anticipa un debate complejo de cara al futuro.
En ese escenario, la Convención Provincial será una pieza clave, ya que tendrá la responsabilidad de encauzar esas diferencias y definir los límites de cualquier acuerdo electoral que adopte la UCR bonaerense.
Bajo una nueva etapa, el radicalismo buscará mostrar una imagen de orden y comenzar su reconstrucción política. Pero el verdadero desafío estará en la discusión que viene: definir qué papel quiere jugar en la Provincia y con qué aliados buscará competir en 2027.

