El clásico rosarino ya comenzó a jugarse. Este jueves, Jeremías Ledesma, arquero de Rosario Central, y Franco Escobar, defensor de Newell’s, fueron protagonistas de la tradicional conferencia de prensa organizada por la Liga Profesional de Fútbol, a pocos días del duelo que paralizará a la ciudad.
El encuentro se disputará este domingo desde las 14.45 en el Gigante de Arroyito, por la octava fecha del Torneo Clausura. En un clima cargado de expectativa, ambos futbolistas coincidieron en que se trata de un partido diferente, que se vive con una intensidad especial y que puede quedar marcado en sus carreras.
“Es una semana especial para la ciudad y el fútbol argentino. Por ahí las emociones están un poco más cambiantes que en otros partidos, pero son emociones lindas que tenemos la oportunidad de disfrutar y de vivir cada vez que se juega el clásico”, señaló Ledesma.
En la misma línea, Escobar, que volverá a disputar un clásico rosarino después de diez años, destacó la importancia del partido: “Estoy contento por volver a estar en un clásico, son partidos que te marcan en la carrera”. El defensor de Newell’s aseguró además que el equipo llega “de gran manera” y remarcó que intentarán imponer su juego, aunque deberán mantenerse concentrados porque “los detalles terminan definiendo el partido”.
Sin favoritos y con la obligación de ganar
Uno de los puntos en los que coincidieron ambos referentes fue en evitar hablar de favoritismos. Escobar aseguró que Newell’s no se aferra a lo ocurrido anteriormente y que el equipo está enfocado en el presente.
“No hay un favorito, no nos aferramos a lo que pasó, estamos presentes en el aquí y ahora. Los dos vamos a querer salir a darle una alegría a nuestra gente”, sostuvo.
Ledesma, por su parte, consideró que los dos equipos llegan con la necesidad de quedarse con el triunfo y descartó que uno tenga una responsabilidad mayor que el otro.
“Los dos equipos quieren ganarlo, necesitan ganarlo. Es un partido que te da una estrella imaginaria por lo que es el clásico en estas dos instituciones, pero no hay una responsabilidad mayor para uno que para otro”, explicó el arquero canalla.
“Hay que sacarle peso” a la presión
La conferencia también tuvo espacio para hablar sobre la presión que genera un partido de estas características, especialmente sobre los futbolistas más jóvenes.
Ledesma explicó que desde el plantel buscan reducir esa carga para que los jugadores puedan afrontar el encuentro con mayor tranquilidad. “Uno trata de sacarle peso e importancia para que la cabeza del jugador esté lo más libre posible y esté lo más tranquilo posible. Lo que genera el clásico a veces es contraproducente”, afirmó.
Escobar coincidió y señaló que la experiencia permite vivir este tipo de encuentros de otra manera. “La gente te lo hace sentir, no nos favorece el nerviosismo. Queremos darle tranquilidad a los chicos que vienen de inferiores. Los de mayor experiencia lo van a disfrutar también porque saben que son partidos hermosos de jugarlos”, sostuvo.
Pasión sí, violencia no
Otro de los temas centrales de la conferencia fue la necesidad de separar la pasión que genera el clásico de cualquier tipo de violencia.
Ledesma pidió recuperar el espíritu de la rivalidad deportiva y mantener los límites del respeto. “El folclore es lindo hasta un punto, pero hay una línea de respeto que tenemos que cultivar todos”, expresó.
Escobar también hizo hincapié en la necesidad de entender que, más allá del resultado, se trata de un partido de fútbol. “Puede uno ganar o perder pero no puede sobrepasar eso. Se vive como el fin del mundo ganar o perder, pero no es así, no tiene que pasar de un partido de fútbol”, manifestó.
Con las palabras de sus protagonistas, Central y Newell’s ya cuentan las horas para volver a encontrarse. El domingo, desde las 14.45, el Gigante de Arroyito será escenario de una nueva edición del clásico rosarino, un partido que, como reconocieron Ledesma y Escobar, se juega con los pies, pero también con una enorme carga emocional.

