El gobernador Axel Kicillof encabezó este miércoles en Olavarría la inauguración del imponente edificio del Polo Judicial, una obra que había sido paralizada en tiempos de María Eugenia Vidal y que logró terminar antes del cierre de su segundo mandato.
En ese marco, el gobernador bonaerense sorprendió al pedir el apoyo explícito del Poder Judicial- representado en el lugar por los tres jueces de la Suprema Corte de Justicia- en el reclamo de fondos a la Nación, en un contexto atravesado por tensiones políticas y económicas.
El mandatario compartió el acto con los jueces de la Suprema Corte bonaerense Hilda Kogan, Daniel Soria y Sergio Torres, y estuvo acompañado por los ministros provinciales Juan Martín Mena (Justicia), Carlos Bianco (Gobierno) , Gabriel Katopodis (Infraestructura), Javier Alonso (Seguridad) y Nicolás Kreplak (Salud).
En ese marco, Kicillof volvió a poner sobre la mesa la disputa por los recursos con el Gobierno nacional y reclamó acompañamiento de la Justicia bonaerense para sostener la posición de la Provincia en los planteos judiciales.
El mensaje, dirigido a la Corte, se dio en paralelo a la falta de avances en la cobertura de vacantes dentro del máximo tribunal bonaerense, una discusión que el propio gobernador evitó acelerar al admitir las dificultades para reunir los consensos necesarios en la Legislatura.

Según planteó, la fragmentación de la oposición y la volatilidad de los acuerdos políticos condicionan cualquier intento de avanzar con designaciones, en un escenario donde el oficialismo necesita mayorías especiales.
“Para eso- cubrir las vacantes- necesitamos los votos en la Legislatura y ya vieron lo que nos costó sacar el presupuesto, como es la situación con fuerzas de la oposición cambiantes y dispersas. Estamos haciendo los esfuerzos necesarios para reunir los consensos y esas mayorías. Si no se tienen las voluntades no se puede hacer” advirtió.
La postura del mandatario bonaerense abrió nuevos interrogantes y dejó en duda aquel anuncio de su ministro de Justicia, quien había puesto a antes de fin de año como fecha para completar la Suprema Corte.
En ese marco, el mandatario provincial aseguró que hará los esfuerzos para construir acuerdos en lo que queda de su gestión pero valoró lo alcanzado hasta ahora: “Mientras uno observa como en la justicia federal se suceden fallos de persecución, en la Provincia hemos logrado con fortaleza y ciertos parámetros para que eso no ocurra. El valor a preservar es que nadie piense que la justicia en la provincia se utilice para perseguir o para hacer política, esa es la prioridad” dijo.
Rosca política y contactos con el peronismo conservador
La visita a Olavarría también dejó señales en el plano político. Axel Kicillof se refirió por primera vez a la reciente reunión que mantuvo con Emilio Monzó y Nicolás Massot, dos dirigentes cercanos al diputado Miguel Ángel Pichetto.
En ese punto, el gobernador describió el inicio de una etapa de construcción dentro del peronismo y con otros espacios que empiezan a tomar distancia del rumbo económico del Gobierno nacional. Sin hablar de un armado concreto, planteó la necesidad de articular posiciones para ponerle un límite a las políticas de la Casa Rosada en el Congreso.

Aunque recordó de forma crítica la postura inicial de estos sectores de darle “los instrumentos” a Javier Milei para su gestión, advirtió que existe reflexión y autoocrítica de estos dirigentes : “La motosierra terminó cercenando el salario de la gente. A dos años y pico después hay quienes están planteándose las consecuencias de esto” dijo.
También dejó abierta la puerta a nuevos encuentros al señalar que mantiene canales de diálogo con distintos referentes políticos, en medio de un escenario en reconfiguración.
“Tengo el teléfono y el despacho abierto para juntarme con toda la dirigencia política. Nosotros siempre tuvimos la misma posición y no tenemos mucho que recapacitar. Pero sí a los sectores que forman parte de la dirigencia política, los convocamos a ponerle un límite a Milei en el Congreso y luego más adelante veremos como expresar esta posición. Estamos muy lejos de un armado, es una etapa de construcción con quienes se oponen a estas políticas” remarcó.
Un discurso cada vez más duro contra Milei
El tono más confrontativo apareció durante la conferencia de prensa en la que estuvo presente Infocielo al referirse al presidente Javier Milei, a quien responsabilizó por la suba de los combustibles en medio del contexto internacional.
Kicillof cuestionó la falta de medidas para amortiguar el impacto local y sostuvo que una parte importante del precio de la nafta corresponde a impuestos nacionales que, según afirmó, no se traducen en obras.
“Subió la nafta por un conflicto y algunos dicen qué tenemos que ver. No. Milei nos metió en una guerra y para colmo sube la nafta. 46 países tomaron medidas para que eso no los afecte en el surtidor y Milei nada” advirtió.

En esa línea, también criticó la paralización de la infraestructura vial y de los fondos destinados a obras hídricas, en una provincia que viene de atravesar episodios de inundaciones.
“Cuando uno paga el litro de nafta aumentado por la irresponsabilidad de Milei-, casi el 40% que se paga es de impuesto a los combustibles que recauda Nación para hacer obra vial. ¿Cuánto puso de obra vial Milei? Nada, le roba a la gente. El fondo hídrico que tendría que ir a obras con los problemas que hemos tenido de inundaciones se lo robaron. Milei es un ladrón. Le roba a cada uno que carga un litro de nafta porque los impuestos no vuelven a donde tienen que ir” sentenció.
La escala en Olavarría dejó así una síntesis de los frentes abiertos para Axel Kicillof: la pelea por los recursos, las discusiones con la Justicia, el armado político en curso y una confrontación cada vez más explícita con la administración nacional.

