Cristian Romero tiene nuevo destino. El defensor argentino dejará el Tottenham después de cinco temporadas en Inglaterra y continuará su carrera en el Atlético de Madrid. Sí, Diego Simeone lo pidió, lo buscó y ya lo tiene. El club español alcanzó un acuerdo con los Spurs por una cifra cercana a los 40 millones de euros, entre un monto fijo por su fichaje y variables, y el campeón del mundo ya tiene permiso para viajar a Madrid para realizarse la revisión médica y completar su llegada al Colchonero.
El interés del Cholo por el Cuti no es nuevo. El entrenador argentino había señalado al defensor como uno de sus grandes objetivos para reforzar la última línea del Atlético, justamente por un perfil que encaja con la identidad que pretende imprimirle a su equipo: carácter, agresividad y liderazgo. Para Simeone, Romero aparece como una pieza capaz de darle jerarquía y personalidad a una defensa que la última temporada recibió 81 goles en 61 partidos.
La operación también representa el final de una etapa importante para Romero en Londres. El argentino llegó al Tottenham procedente del Atalanta y, durante sus cinco temporadas, se convirtió en uno de los referentes del plantel e incluso llegó a llevar la cinta de capitán. Sin embargo, su ciclo estuvo marcado también por lesiones, sanciones y una temporada complicada para el conjunto inglés, que terminó muy lejos de los objetivos deportivos que se había planteado.

En Madrid, además, el Cuti se encontrará con varios compatriotas y conocidos de la Selección Argentina. El plantel del Atlético cuenta con jugadores como Julián Álvarez, Nico González, Giuliano Simeone y Juan Musso, en una presencia argentina cada vez más importante dentro del equipo. Incluso su cercanía con Julián podría ser un factor adicional para la adaptación del defensor al vestuario rojiblanco. Aunque hay que ver si el Araña continúa, ya que durante el Mundial manifestó su deseo de ser transferido (preferentemente al Barcelona, el club en el que sueña jugar desde chico). El que ya partió, a Roma, fue Nahuel Molina. Y lo mismo Thiago Almada, a River.

A los 28 años, Romero afrontará ahora uno de los desafíos más particulares de su carrera: ponerse bajo las órdenes de un entrenador que conoce perfectamente su personalidad y que pretende sacar el máximo de su intensidad defensiva. El Cuti deja la Premier League para ponerse la camiseta del Atlético y, de la mano del Cholo, buscará convertirse en el nuevo jefe de una defensa que necesita recuperar solidez y volver a competir por todo.

