El municipio de Castelli, a 140 kilómetros al sur de La Plata, sobre la Ruta 2, empezó el proceso para dictar su primera carta orgánica y consagrar así la autonomía municipal reconocida en la Constitución nacional, aunque no en la de la Provincia.
Desde las redes sociales, el intendente Francisco Echarren celebró el visto bueno del Concejo Deliberante local, que, por más de dos tercios, votó a favor de emprender la tarea.
“Con más de los dos tercios del Concejo Deliberante, pusimos en marcha el proceso para dictar nuestra propia Carta Orgánica Municipal. La primera de la Provincia”, escribió Echarren en las redes sociales.
El alcalde, que tiene un planteo frente a la Corte Suprema de la Nación para consagrar la autonomía de los municipios, sostuvo que cree “profundamente que la democracia se fortalece cuando el poder está cerca de la gente”.

“A la Provincia de Buenos Aires no hay que dividirla ni regionalizarla. Tenemos que resolver las asimetrias con mas Autonomia Municipal. Los municipios tienen un protagonismo innegable en los tiempos que vienen: son el primer mostrador del Estado, el lugar donde se resuelven los problemas reales y donde se construye comunidad. El futuro de la Provincia se va gobernar mejor desde los gobiernos locales”, agregó.
Actualmente, los municipios no dictan sus cartas orgánicas y se rigen por las disposiciones de la muy castigada Ley Orgánica de las Municipalidades, dictada en 1958. El reclamo de autonomía es permanente, aunque, como la mayoría de los debates en torno al diseño institucional de la Provincia, nunca se lleva a fondo.
El ex legislador Walter Abarca expresó un interesante planteo al respecto. Durante su participación en el stream político Parecemos Buenos Amigos, emparentó ese debate con la doctrina del Papa Francisco. Para Abarca avanzar hacia este modelo no es solo una elección política, sino un imperativo legal, ya que actualmente “nuestra Constitución es inconstitucional”. Al no cumplir con el artículo 123 de la Constitución Nacional que exige asegurar la autonomía municipal, la provincia de Buenos Aires mantiene una estructura que impide que los ciudadanos se conviertan en “pueblo”.

