Los instrumentos de medición que afectan directamente la vida cotidiana —desde los surtidores de combustible hasta las balanzas comerciales o los radares de velocidad— dejaron de ser controlados por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Por decisión de Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación, surtidores y balanzas ya no tienen quién los controlen.
Así lo aseguró Marcelo Isleño, trabajador del organismo y secretario de relaciones institucionales de Asociación Trabajadores del Estado (ATE), durante una entrevista con Palabras más, Palabras menos, en el aire de LA CIELO. Isleño explicó que el área de metrología legal del organismo era la encargada de verificar que esos instrumentos midieran correctamente y que las operaciones comerciales se realizaran con precisión.
“Metrología legal empezó a cesar sus funciones dentro del INTI a partir del primero de febrero de 2026”, afirmó. Según detalló, esa área controlaba distintos dispositivos que intervienen en transacciones económicas o sanciones administrativas: “Hay varios instrumentos de medición que controlábamos: balanzas, alcoholímetros, cinemómetros”, señaló.
Cómo se verifican los surtidores
Durante la entrevista, Isleño explicó en detalle cómo funcionaba el control de los surtidores de combustible, una tarea destinada a garantizar que los consumidores reciban exactamente la cantidad de nafta que pagan.
“El objetivo era generarle tranquilidad al consumidor de que lo que efectivamente te cobran es lo que carga un estacionero en el auto”, explicó. El procedimiento se basaba en la comparación con instrumentos patrón, una regla básica de la metrología. “Medir es comparar”, resumió el especialista.
Para verificar un surtidor, los técnicos del organismo simulaban una carga real utilizando un recipiente de medición calibrado. “Nosotros verificamos cada una de las mangueras, cada uno de los picos de los surtidores, y lo hacemos con patrones”, detalló.
El control se realizaba reproduciendo exactamente la misma operación que realiza un automovilista cuando carga combustible. “De la misma manera que el playero te pone a vos el combustible, nosotros llenamos el patrón”, explicó.
De ese modo, el análisis se centraba en el volumen que efectivamente salía del surtidor. “No importa lo que queda dentro de la manguera, lo que sale es lo que va a medir”, indicó. Y resumió el principio de control con una frase clara: “Si el surtidor dice 20 litros, 20 litros tiene que decir”.
Un sistema de gran escala
La tarea de verificación se extendía a miles de dispositivos en todo el país. Durante la entrevista se mencionó que en Argentina existen unas 5350 estaciones de servicio declaradas.
Cada una tiene en promedio unos 24 picos de surtidor, lo que implica más de 100.000 puntos de despacho que deben ser controlados periódicamente.
Pero el trabajo del área de metrología legal no se limitaba al combustible. También incluía la verificación de instrumentos utilizados en comercio o controles de tránsito. “Controlábamos balanzas, alcoholímetros, cinemómetros”, reiteró Isleño. Eso ya no ocurre.
El conflicto por la metrología legal
El especialista cuestionó además una resolución interna del INTI que, según afirmó, dejó sin efecto esas tareas. A su entender, la medida contradice normas vigentes vinculadas con la ley de metrología legal. “La resolución 213 está viciada de nulidad desde el principio”, sostuvo.
Según explicó, la normativa vigente —que incluye la ley de metrología legal y decretos reglamentarios— establecía la intervención del organismo en esos controles. En ese contexto, también planteó dudas sobre el sistema actual de verificación de instrumentos, que incluye laboratorios privados acreditados por el Organismo Argentino de Acreditación.
Incluso dejó una advertencia para quienes reciban multas de tránsito registradas por radares. “Si alguien tiene una multa, el abogado debería ir a buscar quién verificó ese cinemómetro exactamente”, señaló.

