La decisión del Gobierno de Javier Milei de transferirle a Santa Fe la administración de una ruta nacional abrió una nueva disputa con la Provincia de Buenos Aires. Desde la gestión de Axel Kicillof marcaron el contraste con el gobernador radical Martín Pullaro y recordaron que Buenos Aires viene reclamando un esquema similar para hacerse cargo de la Autopista Presidente Perón.
El planteo fue realizado por el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, quien cuestionó que Nación avance con un acuerdo con Santa Fe mientras mantiene sin resolución un pedido estratégico para la provincia más poblada del país.
“Si sos bonaerense, Milei y Santilli no te quieren”, publicó Katopodis en sus redes sociales, donde volvió a reclamar el traspaso de la Autopista Presidente Perón a la órbita provincial. Según señaló, la obra beneficia a unos 12 millones de bonaerenses, atraviesa 12 municipios y quedó paralizada hace casi tres años.
El funcionario bonaerense incorporó además a Diego Santilli en la discusión política, al vincularlo con las decisiones del Gobierno nacional en perjuicio de los bonaerenses y con su eventual candidatura a gobernador de la Provincia por el espacio libertario.
El antecedente que encendió la comparación
El caso que disparó la reacción bonaerense fue el acuerdo por la Ruta Nacional A012. El gobernador Martín Pullaro avanzó este miércoles con Nación para que Santa Fe pueda hacerse cargo de la administración de esa traza, una vía clave para la logística del Gran Rosario.
A partir del convenio, la provincia asumirá la gestión y ejecución de obras sobre una ruta que hasta ahora estaba bajo jurisdicción nacional. En paralelo, Santa Fe ya había licitado trabajos por unos 5.000 millones de pesos y consiguió financiamiento internacional del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) por 150 millones de dólares para un programa de infraestructura logística.

Para el gobierno bonaerense, la comparación es inevitable: la Provincia también solicitó hacerse cargo de una infraestructura nacional considerada estratégica, pero en este caso no obtuvo respuesta de Nación
La Autopista Presidente Perón como símbolo del reclamo
El pedido por la Autopista Presidente Perón se transformó en una de las principales banderas de la administración Kicillof frente a la Casa Rosada. La traza conecta distintos municipios del conurbano y está pensada como una vía clave para descongestionar accesos y mejorar la circulación en el área metropolitana.
Desde La Plata sostienen que la transferencia permitiría a la Provincia avanzar con la finalización y mantenimiento de la obra, pero denuncian que el Gobierno nacional mantiene paralizado el proyecto por diferencias políticas.
En ese marco, Katopodis buscó instalar una discusión electoral: mientras Nación habilita acuerdos con una provincia gobernada por un dirigente opositor como Pullaro, la administración bonaerense sostiene que recibe un trato discriminatorio.
La novedad llega precedida por otro conflicto entre Nación y la provincia: la negativa del Gobierno nacional a otorgar avales para que Buenos Aires acceda a financiamiento internacional destinado a obras de infraestructura.
Uno de los casos más relevantes es el crédito por 270 millones de dólares para una planta de tratamiento de líquidos cloacales en el Gran La Plata, una obra que involucra a La Plata, Berisso y Ensenada y que requiere el aval nacional para avanzar con organismos multilaterales.
Desde la administración bonaerense sostienen que la negativa forma parte de una estrategia de asfixia financiera contra la Provincia y remarcan que, mientras Nación habilita herramientas para otros distritos, Buenos Aires queda excluida de esos mecanismos.
El reclamo también apunta a Santilli, quien aparece como uno de los posibles nombres del oficialismo nacional para competir por la Gobernación bonaerense. La crítica del Ejecutivo provincial es que el dirigente debería fijar posición sobre una política nacional que, según denuncian, afecta obras consideradas prioritarias para los bonaerenses.

