Gimnasia está atravesando un buen presente deportivo, más allá del empate sobre la hora con gusto a poco ante Banfield. Sin embargo, sigue penando con sus dificultades económicas, una crisis que viene de arrastre, pero que esta dirigencia, durante los nueve meses que lleva de gestión, tampoco pudo estabilizar. Y justamente, esta situación financiera tuvo un punto de alta tensión tras el partido contra el Taladro, por una fuerte deuda que hay con el plantel profesional. Ese escenario detonó en una reunión muy caliente en el vestuario del Bosque entre el presidente Carlos Anacleto y los jugadores, que hasta necesitó la intermediación de Nacho Fernández para bajarle la temperatura.
Este tema también viene de arrastre, claro, pero tuvo su epicentro de conflicto justo tras un 2 a 2 que encima había dejado los ánimos alterados, por el gol sobre la hora de Banfield y la chance que se le escapó a Gimnasia de quedar primero en la Zona B. Por eso, la idea del plantel era charlarlo antes, sin el impacto de un resultado. Y es por eso que habían solicitado que la reunión con la dirigencia se diera en la previa. Sin embargo, por decisión del presidente, recién se dio después del partido.
Ahí los jugadores le plantearon principalmente a Anacleto su inquietud por la deuda salarial que ya lleva dos meses (julio y agosto). Lo último que abonó el club fueron los sueldos de junio, pero solo una parte de los mismos (la que tiene que ver con los contratos registrados en AFA). Por eso, la situación llegó a un punto límite, que llevó a los jugadores a manifestar su malestar y a reclamar por la falta de respuestas.

Claro que ese ida y vuelta se empezó a poner caliente porque la respuesta del presidente de Gimnasia no fue la que el plantel esperaba de entrada. Se pretendía, de parte del dirigente, un tono más conciliador que no se dio. Por el contrario, desde una postura que muchos definidieron como “muy soberbia” (según contaron testigos de la charla), Anacleto metió un carpetazo: en un momento, les recriminó la derrota por 4 a 0 en el Clásico ante Estudiantes y hasta la eliminación de la Copa Argentina contra Riestra, por penales. “Yo tuve que poner la cara por ustedes”, habría dicho el dirigente. Y ahí, claro, el tono de la cumbre se calentó más de la cuenta. Incluso, hasta hubo cruces que terminaron en insultos…
Tan caliente se puso la cuestión que, según pudo averiguar Cielosports.com, tuvo que intervenir el capitán Nacho Fernández para calmar los ánimos de sus compañeros en particular y de las partes en general, por lo cual ahí mismo la reunión tuvo una pausa necesaria para que no terminara en un escándalo. Como fuera, de un lado y del otro la situación quedó tirante, al punto que el presidente se fue del vestuario muy enojado con lo que había pasado. Y los jugadores, claro, también quedaron molestos por la resuesta.

Por todo, es una deuda que se suma a la de los empleados de Utedyc, y que pone a la dirigencia en una situación compleja. Un escenario que, en definitiva, necesitará un principio de solución inminente para no alterar la situación del equipo, justo en un momento que empezará a definir el año futbolístico y también buena parte de cómo será 2027…


