El cuadro del Torneo Clausura terminó de acomodarse y Gimnasia ya tiene confirmado a su rival para los octavos de final. El equipo de Ariel Pereyra, que cerró una muy buena fase regular en el tercer puesto del Grupo B, se medirá ante Newell’s, sexto de la Zona A, y tendrá además la ventaja de disputar el encuentro en el estadio Juan Carmelo Zerillo.
La confirmación llegó después del empate 2-2 entre Newell’s e Instituto, resultado que dejó al conjunto rosarino con 23 puntos y en la sexta colocación de su grupo. Si bien Independiente terminó con la misma cantidad de unidades, la Lepra quedó por encima por diferencia de gol: +3 contra -1 del Rojo.
De esta manera, teniendo en cuenta el formato de los playoffs —el primero de una zona contra el octavo de la otra, el segundo ante el séptimo y así sucesivamente—, el tercer puesto conseguido por Gimnasia en el Grupo B lo emparejó con el sexto de la Zona A, posición que finalmente quedó en manos de Newell’s.

Para el Lobo se trata además de una noticia importante desde el aspecto deportivo. Haber terminado entre los cuatro mejores de su zona le permitirá jugar los octavos de final en el Bosque, con su gente y en un escenario en el que buscará prolongar una campaña que ya le permitió asegurar su presencia en la etapa decisiva del campeonato.
El encuentro ante Newell’s marcará así el comienzo de una nueva instancia para el equipo de Ariel Pereyra. Desde este momento ya no habrá margen para especular con tablas ni combinaciones: será un partido único y eliminatorio, con Gimnasia como local y la posibilidad de avanzar entre los ocho mejores del Clausura.
Después de una fase regular que lo encontró peleando en la zona alta del Grupo B, el Lobo ya puede cambiar definitivamente el foco. Newell’s será el próximo obstáculo y el Bosque, el escenario de la primera batalla de los playoffs.
Así llega Newell’s
Newell’s tuvo un 2026 de menor a mayor y logró cambiar por completo la imagen que había dejado en el arranque de la temporada. El ciclo de Orsi-Gómez comenzó con apenas dos puntos en ocho fechas y terminó rápidamente, pero la llegada de Frank Darío Kudelka le permitió recuperar orden, competitividad y confianza para afrontar el segundo semestre.
En el Clausura, la Lepra mostró otra cara. Se hizo fuerte en Rosario, sostuvo una larga racha invicta como local y empezó a sumar con mayor regularidad. Sin convertirse en uno de los equipos más dominantes del torneo, encontró una estructura sólida que le permitió mantenerse en carrera y llegar a las últimas fechas dependiendo de sí mismo para entrar a playoffs.
El sprint final terminó siendo decisivo. Después de perder con Gimnasia de Mendoza, Newell’s reaccionó con un triunfo ante Central Córdoba y luego encadenó empates frente a San Lorenzo, Unión e Instituto. Esa cosecha le alcanzó para meterse entre los ocho mejores de su zona y convertirse en el rival de Gimnasia en la primera ronda del Clausura.


