Un proyecto presentado en la Cámara de Diputados puso el foco en la situación de la Ruta Nacional 5, al manifestar preocupación por la paralización de la obra de la autovía y reclamar gestiones urgentes para su reanudación. La iniciativa solicita que el Poder Ejecutivo interceda ante el Gobierno nacional para que se adopten acciones inmediatas que permitan retomar los trabajos, especialmente en el tramo que une las ciudades de Mercedes y Suipacha.
En los fundamentos, se advierte que la obra —que había comenzado en agosto de 2023— contemplaba la construcción de 20 kilómetros entre los kilómetros 104 y 124, pero quedó formalmente detenida, lo que reavivó la preocupación por su futuro. El proyecto también retoma una serie de reclamos previos vinculados a distintos tramos de la traza y subraya que la transformación de la Ruta 5 en autovía es una demanda histórica que lleva décadas sin resolverse.
La presentación fue realizada por el diputado radical Valentín Miranda, quien planteó la necesidad de que la Provincia intervenga ante Nación para destrabar el conflicto y avanzar con una obra considerada clave para la conectividad y la seguridad vial.
DESPIDOS Y FALTA DE FINANCIAMIENTO
El freno de la obra se da en un contexto marcado por despidos masivos y falta de financiamiento, que impactaron de lleno en el desarrollo de los trabajos.
Según trascendió, al menos 48 trabajadores fueron despedidos y podrían sumarse otros 15, luego de que la empresa Vial Agro resolviera reducir su plantilla ante la acumulación de deudas por certificados de obra impagos.
Desde la UOCRA señalaron que la situación era previsible, en medio de semanas de incertidumbre por la interrupción del envío de fondos desde el Estado nacional, lo que volvió inviable la continuidad del proyecto.
PREOCUPACIÓN POR LA SEGURIDAD VIAL
Más allá del impacto laboral, la paralización de la obra vuelve a poner en agenda el estado de la Ruta 5 y sus consecuencias.
Vecinos autoconvocados, nucleados en la agrupación “Autovía Ruta 5 YA”, vienen alertando desde hace años sobre los riesgos que implica la falta de avances.
Muchos de sus integrantes son familiares de víctimas fatales, y vinculan los siniestros con el deterioro de la calzada, la falta de señalización y la demora en la ejecución de la autovía.
A esto se suman embotellamientos frecuentes y roturas en vehículos, especialmente en los tramos más comprometidos.
UNA OBRA CON AVANCES TRUNCOS
La conversión de la Ruta 5 en autovía arrastra una larga historia de anuncios y modificaciones. El proyecto original contemplaba su extensión hasta Santa Rosa, pero con el tiempo fue recortado a distintos tramos —Carlos Casares, Bragado y luego Suipacha— sin llegar a completarse.
Incluso el tramo actualmente paralizado era uno de los que había mostrado avances recientes, lo que profundiza la incertidumbre sobre su continuidad. En este escenario, y ante la falta de precisiones de Vialidad Nacional sobre el destino de la obra, la discusión se muda a la Legislatura y busca reactivar la vital obra para la región.

